¿Te has encontrado alguna vez con que tus amigos y familiares salen en las fotos como vampiros con la mirada ensangrentada? Tranquilo, tan sólo han sido víctimas del molesto efecto de los ojos rojos y con este artículo aprenderás a evitarlo.
MIGUEL MICHÁN
El efecto de los ojos rojos se debe a la reflexión de la luz del flash sobre la retina cuando las pupilas están muy dilatadas y suele producirse en situaciones en las andamos cortos de luz (muy especialmente cuando hay niños o personas con los ojos claros de por medio). La mayoría de las cámaras incluyen un modo de flash con reducción de ojos rojos, el cual lanza una serie de destellos que contraen las pupilas antes de realizar la foto, sin embargo, no siempre funciona y tiene el inconveniente de causar cierta demora entre el momento en el que pulsamos el disparador y se realiza realmente la foto. Más acertada es la solución que incorporan otros modelos más recientes, y que consiste en un sistema de corrección de ojos rojos que se encarga de eliminar este efecto retocando automáticamente las imágenes.
En cualquier caso, la mejor solución para lograr que los ojos tengan un aspecto natural es haciendo las cosas bien desde el principio y para ello hay unos cuantos trucos que os pueden ahorrar muchos disgustos:
- Enciende las luces. Si enciendes las luces o le pides a las personas que quieres fotografiar que miren durante unos instantes hacia algún punto luminoso lograrás que se les contraigan las pupilas.
- Que la persona no mire directamente a la cámara. Si modificamos el ángulo de reflexión, la luz del flash no rebotará de vuelta a la cámara. Pide a las personas que quieras fotografiar que miren a algún punto a tu lado cercano a ti.
- Separa el flash de la cámara o rebótalo. Por el mismo principio del consejo anterior, si dispones de un flash externo tan solo tienes que separarlo de la cámara colocándolo en un ángulo de 45º. Si estamos en un interior también podemos mover el cabezal para rebotar la luz el techo o las paredes siempre que estas sean de color claro.
- No utilices el flash. Si todo lo anterior a fallado siempre puedes tratar de aumentar la sensibilidad ISO y desactivar el flash. Si la falta de luz es extrema, mejor que te olvides del problema; ya tendrás tiempo en casa delante del ordenador para retocarlas utilizando alguna aplicación como Picasa (Windows) o iPhoto (Mac). Dentro de poco os explicaré cómo.