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En su primera semana de vida Google Buzz recibe críticas implacables por vulnerar la privacidad de sus usuarios.
PARASABER.COM
"Lo primero que hacemos cuando vemos algo interesante es compartirlo", esta es la premisa con la que Google Buzz vio la luz hace una semana. La herramienta, integrada en las cuentas de correo Google (Gmail), pretende hacerse un hueco en el mercado de las redes sociales en el que reinan cómodamente Facebook y Twitter.
Pero el de Buzz ha sido un parto accidentado: los usuarios se quejan de que la 'red social' agregue automáticamente los contactos del correo como 'seguidos' del usuario; los críticos consideran que el nuevo producto no sorprende pues se parece mucho a Google Wave y otras plataformas como Yahoo! o Twitter ya daban un servicio similar; y el Centro de Información sobre Privacidad Electrónica (EPIC) de Estados Unidos ya ha interpuesto una queja formal ante la Comisión federal de comercio estadounidense.
Lo que para Google era una idea genial (integrar en un único sitio toda la actividad digital del usuario, reuniendo los contenidos que se quieran compartir con los contactos, desde fotografías y vídeos hasta la actividad de otras herramientas como Picasa, Flickr o Reader) para los usuarios no ha sido así. En los días que el servicio Buzz lleva activo la red ha temblado de protestas y bajas del servicio, lo que ha obligado a Google a anunciar que van a realizar cambios en la aplicación, empezando por la privacidad del usuario, que deberá elegir con quién comparte sus contenidos, en lugar de que Buzz le cree una red automática con sus contactos más frecuentes. Otro cambio anunciado será la posibilidad de no mostrar en el perfil a quién se sigue y quién sigue al usuario, además habilitar la opción de bloquear a usuarios.