móviles
Las pantallas táctiles no son nuevas, pero el iPhone de Apple ha desatado una auténtica fiebre por ellas. A la vista de los nuevos modelos de teléfonos, te damos las claves para decidir si son lo que te conviene.
Albert Cuesta
El 37% de los compradores españoles de telefonía móvil quieren que la pantalla de su próximo terminal sea táctil, el doble de quienes prefieren uno de tipo plegable y siete veces más que quienes optarán por un móvil con teclado qwerty físico. Este dato, recogido en una encuesta de Conecta promovida por Nokia, se refiere únicamente a los jóvenes de 15 a 35 años, pero pone de manifiesto hasta qué punto ha influido la llegada del iPhone en las expectativas tecnológicas de los usuarios.
El móvil de Apple ha revolucionado el panorama de la telefonía móvil. El primer -y hasta ahora único- modelo de esta empresa, que hace un año y medio ni siquiera se dedicaba a la telefonía, ha hecho que los terminales anteriores de otros fabricantes parezcan obsoletos, y ha obligado a su competencia a renovarse con aparatos que presenten un aspecto y unas prestaciones, cuando menos, parecidas a las del iPhone.
La característica más visible -nunca mejor dicho- de todos estos móviles es la pantalla táctil, que ocupa toda su carátula y sustituye el teclado físico. Todas las funciones del terminal se controlan mediante 'botones' simulados que se pueden pulsar con el dedo, o bien con el puntero que incluyen algunos de los modelos. Al desaparecer la mayoría de las teclas (o bien quedar ocultas como en el Xperia X1 de Sony Ericsson y en el Prada de LG), el frontal queda libre para pantallas de mayor tamaño, en las que ver mejor fotos y vídeos. Otra cosa son los teléfonos en cuyo frontal conviven un miniteclado y una pantalla táctil más pequeña, como los Treo de Palm.
El sistema táctil también facilita la interacción del usuario con los programas que incorpora el teléfono, ya sean de serie o añadidos posteriormente, ya que en lugar de tener que adaptar las funciones a unos botones físicos existentes, los programadores pueden diseñar los elementos de control (botones, cursores, gestos) más adecuados en cada caso. Aunque 'pueden' no significa que lo consigan: el modelo Omnia de Samsung, por ejemplo, añade una capa táctil por encima del sistema operativo Windows Mobile de Microsoft, pero sólo se pueden efectuar con el dedo ciertas operaciones; para el resto hay que usar un puntero candidato a ser extraviado, ya que ni siquiera se guarda dentro del terminal como sí ocurre, por ejemplo, en el Nokia 5800 Xpress Music.
Otro ejemplo de modificación del interfase según necesidades son los teclados simulados de tamaño completo que ofrecen el BlackBerry Storm y el citado Nokia 5800 cuando se sitúa el terminal en posición apaisada, a fin de facilitar la escritura de mensajes más largos. Ello es posible gracias al uso de un acelerómetro, un sensor de movimiento que detecta el giro del teléfono, tal como lo hace el iPhone para poder ver más grandes las fotografías y los vídeos.
Nokia también aprovecha este sensor de manera ingeniosa en otros aspectos: cuando no quieras atender una llamada, sólo has de depositar el teléfono boca abajo sobre la mesa. También comienzan a aparecer programas, especialmente juegos, que utilizan el sensor de movimiento: si con el iPhone puedes simular el gesto de tomarte una caña de cerveza, con el Nokia 5800 puedes conducir un coche de carreras manejando el teléfono como si fuera el volante.
Sin embargo, las pantallas táctiles no son para todo el mundo. Los usuarios intensivos de correo electrónico y SMS ya comprobaron con el iPhone que no se escribe tan rápido ni tan correctamente como con un teclado de verdad. Por eso, los nuevos modelos de Samsung y Nokia adoptan la tecnología denominada háptica, que consiste en una leve vibración del aparato que nos confirma que hemos pulsado cada 'botón' de la pantalla. BlackBerry ha ido un paso más allá, y la pantalla de su Storm hace 'clic' al ser pulsada. Más radicales aún son LG, HTC, Sony Ericsson y la misma Nokia, que reconocen implícitamente que con una pantalla táctil no se puede hacer todo, por lo que sus respectivos modelos Prada, Touch Pro, Xperia X1 y el recién anunciado N97 llevan, oculto bajo la pantalla táctil, un teclado qwerty físico.
Por otra parte, cabe recordar que la pantalla es uno de los componentes del teléfono que más energía consume, y que cuanto mayor sea la pantalla, menos te durará la batería.