móviles
La posibilidad de que los teléfonos móviles puedan provocar la enfermedad no ha sido confirmada de forma tajante
Fabio Expósito Rodríguez
El estudio realizado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), no fija plazos máximos o mínimos de utilización sobre la peligrosidad, ni incluye recomendaciones específicas.
Se trata de la primera vez que expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) toman una decisión sobre el tema. La conclusión se basa en varios ensayos -concretamente en el denominado Interphone, realizado en Centroeuropa- y en el que se han percibido aumentos de gliomas (un tumor cerebral poco frecuente) que se puede "atribuir" al uso de los móviles. Los mismos investigadores han creado una nueva clasificación con cinco niveles, aunque dicen que el uso del móvil "no está claramente establecido que aumente el cáncer" y que deben seguir investigando.
Ante el desconcierto creado por la noticia, el director de la IARC, Chrisopher Wild, afirmó que "Nosotros no hacemos recomendaciones; solo revisamos informes científicos", instando al consumidor que decida sobre el uso o no del móvil.
Reacciones. Redtel , la asociación de operadores de telecomunicaciones con red propia, que conforman Telefónica, Orange, Vodafone y Ono, ha asegurado que el sector cumple los límites nacionales e internacionales de seguridad que establece la propia OMS. No obstante del riesgo quedan excluidas las antenas en los tejados, ya que sus emisiones "son varias magnitudes inferiores" según el estudio de la IARC.
En España desde el año 2002 se controlan las emisiones de las antenas de telefonía móvil. Los resultados se publican en la web del Ministerio de Industria. Redtel puntualiza que las antenas se incluyen en la nueva clasificación en el nivel 3, junto a otros elementos como el café o los polvos de talco. El móvil queda incluido en el nivel 2B, una categoría superior.
Por su parte, Josep María Borrás, responsable del Ministerio de Sanidad en la estrategia nacional contra el cáncer , apunta que hay que tomar precaución con la noticia y que el estudio es "una posibilidad que habrá que confirmar". Pese a todo no existen evidencias de que el número de tumores cerebrales esté aumentando a pesar del desarrollo tecnológico de la última década.