fotografía digital
El espejo del alma es también el alma de la fotografía de retrato. Siguiendo unos pocos consejos aprenderemos a resaltar los ojos y dar mas fuerza a nuestros retratos.
MIGUEL MICHÁN
Cómo retocar la mirada
Si hay algo que puede llenar una fotografía de vida es una mirada. Solo hay que observar algunas de las imágenes de grandes maestros como Richard Avedon o el más reciente Steve McCurry para darnos cuenta del importante papel que juegan los ojos de sus protagonistas a la hora de transportarnos a su universo.
Así, siguiendo la serie de artículos sobre los secretos de la fotografía de retrato que iniciamos con Sonrisas naturales pasamos ahora a la mirada y los trucos para resaltarla en nuestras imágenes:
1.Iluminación. Por encima de todo, lo más importante para capturar la esencia de una mirada es la iluminación. Una luz intensa contraerá las pupilas dejando ver el iris y todo su colorido. Además, si colocamos al sujeto de forma que tenga una fuente de luz (como una ventana o un flash, preferentemente de estudio o con una hoja de papel cebolla delante para suavizar el destello) frente al él, en un ángulo de 45º, conseguiremos un reflejo en los ojos que le dará más volumen, más vida.
2.Enfoque. Si utilizamos una compacta es poco probable que tengamos algún problema con la profundidad de campo pero si en su lugar lo hacemos con una réflex puede que queramos reducirla para desenfocar el fondo y resaltar así al sujeto. En este último caso existe la posibilidad de que el enfoque se pierda ligeramente restando nitidez a los ojos, por lo que tendremos que poner especial atención y utilizar el punto de enfoque más cercano a los ojos del sujeto según el encuadre que hayamos escogido (en lugar de la clásica técnica de enfocar con el punto central y reencuadrar). Finalmente, si el retratado no está de frente, nos guiaremos por el ojo más próximo a nosotros ya que la profundidad de campo es siempre mayor por detrás del plano enfocado.
3.Composición. Aunque no hay nada como un buen primer plano sin ningún elemento que distraiga para resaltar unos ojos interesantes, existe una regla de composición que aconseja dejar "más aire" (espacio libre) en la zona a la que apunta la mirada. De este modo, si una persona mira a la derecha lo situaremos a la izquierda y al revés si mira hacia este lado. Gracias a esto conseguimos guiar al espectador por nuestra imagen dotándola de mayor profundidad.
4.Retoque digital. Como complemento a todo lo anterior tenemos el procesado de la imagen. Durante esta fase podemos jugar con los niveles, el contraste y la intensidad del color de los ojos para destacarlos aún más.