fotografía digital
Superando las dificultades de la fotografía deportiva.
MIGUEL MICHÁN
1 Comentario Añadir comentario
Uno de los mayores retos que presenta la fotografía deportiva o de acción es conseguir enfocar perfectamente a los sujetos en movimiento, algo que, salvo que hablemos de un torneo de petanca, sucede con bastante frecuencia y a gran velocidad. El problema es que cuando el sujeto que tratamos fotografiar se encuentra en constante movimiento (acercándose o alejándose de nosotros), la distancia de enfoque cambia constantemente por lo que la clásica técnica de fijar el enfoque con el punto central y reencuadrar se vuelve completamente inútil.
Tradicionalmente, las dos opciones más utilizadas por los fotógrafos en estos casos son las siguientes:
- Enfoque manual. Con la llegada de los sistemas de enfoque automático la mayoría de fotógrafos nos hemos acomodado demasiado, pero siempre habrá situaciones en las que será del todo imprescindible volver a pulsar ese olvidado interruptor de nuestros objetivos. La teoría es sencilla: afinar la vista y el tacto tratando de mantener al sujeto enfocado hasta que llegue el momento oportuno en el que realizar la toma. En la práctica, la dificultad se incrementa proporcionalmente a la velocidad del sujeto, y unos buenos reflejos serán tan necesarios como un visor óptico de tamaño decente.
- Seguimiento automático. Los que se resistan a abandonar los automatismos con tanta facilidad tienen la opción de utilizar la función de enfoque automático continuo (AI Servo) que sigue ajustando el foco al motivo en movimiento mientras mantengamos pulsado hasta la mitad el disparador. Los resultados varían en función de la cámara y el objetivo utilizados.
Pero aquí no termina la cosa. Existe una tercera alternativa denominada Preenfoque a la que podemos recurrir cuando todo lo demás ha fallado. La técnica del preenfoque consiste en, utilizando el modo de enfoque manual, fijar el foco en un punto determinado a través del que suponemos que va a pasar el motivo y esperar hasta que lo haga para realizar la foto.
Por motivos lógicos, esta técnica es especialmente útil cuando el movimiento del motivo sigue una trayectoria predecible y mantiene una velocidad más o menos constante, por ejemplo, en una carrera de coches en la que sabemos que todos pasarán por la misma curva. Para obtener los mejores resultados es imprescindible activar la función de disparo en ráfaga, de modo que empecemos a tirar la secuencia justo antes de que el motivo atraviese el punto enfocado.
Por supuesto, dominar estas técnicas lleva su tiempo por lo que es importante practicar todo lo que podamos. Para ello tan solo tenemos que acercaros a cualquier carretera con un tránsito intenso de vehículos y probar suerte.
1. 08/04/2008 mrivas
Cuando hago fotografías de deportes (fundamentalmente rugby) llevo la 30D con el 70-200 f/2.8 de Canon (a veces con el duplicador 1,4x) y siempre la tengo en AI Servo. Normalmente me da bastante buenos resultados, aunque no siempre es así. Sin embargo, es una combinación que recomiendo para hacer este tipo de fotos. Aunque muchas veces echo de menos un poco más de angular para cuando se acercan a mi banda.