Tu guía de fotografía digital
Descubre la diferencia entre un angular y un teleobjetivo aprendiendo sobre uno de los factores fundamentales, por no decir el más importante, a la hora de escoger un objetivo.
MIGUEL MICHÁN
30/04/2008
La longitud focal de un objetivo es la distancia entre el centro óptico de la lente y el punto en el que converge la luz (el foco o punto focal) cuando está enfocando al infinito. Cuanto más grande es la longitud focal, menor es el ángulo de visión. Así, con un objetivo con una longitud focal de 35 mm (angular) seremos capaces de abarcar una mayor porción de la escena que utilizando otro de, por ejemplo, 200 mm (tele).
En los objetivos fijos, la longitud focal es equivalente, mientras que en los zoom, ésta puede modificarse dentro de un rango determinado. Por ejemplo, un objetivo 70-200 nos permite utilizar cualquier focal comprendida entre los 70 y los 200 mm.
Además de la relación evidente que existe entre la longitud focal y el "grado de ampliación" (lo que coloquialmente conocemos como zoom), hay otro efecto que merece la pena destacar: la perspectiva. Esta determina la cercanía o lejanía aparentes del fondo con respecto al motivo y se hace muy evidente al comparar dos fotografías en las que un motivo aparece con el mismo tamaño pese a utilizar dos objetivos de diferente longitud focal. Con un angular, el fondo parecerá encontrarse más lejos del sujeto que con un tele, de modo que podremos servirnos de la perspectiva para crear imágenes más dinámicas utilizando longitudes más pequeñas o un efecto de cercanía mediante otras más grandes.