fotografía digital
Donde los otros métodos fallan éste os permitirá salir airosos al tiempo que sacáis todo el partido a las herramientas que tenéis en las manos
Miguel Michán
Ahora que ya sois todos unos expertos de la medición es hora de adentrarnos en un método exclusivo de la era digital gracias a una de las herramientas más útiles que podréis encontrar: el histograma. La idea parte de lo que ya expuse en esa explicación, es decir, guiarnos por los niveles del histograma para saber si la imagen está correctamente expuesta, solo que añadiendo algunas precisiones al respecto:
1. Decide cuál es la zona de luz más alta cuyo detalle quieres conservar, aquella más clara o iluminada como por ejemplo (que no siempre) las nubes o el cielo. El rango dinámico del sensor es limitado así que en escenas de alto contraste con luces y sombras muy intensas es mejor quemar parte de las luces antes de sumir el motivo en la oscuridad.
2. Selecciona el modo de medición puntual y realiza la medición sobre esa zona bloqueando la exposición en caso de que no estemos utilizando el modo manual y queramos reencuadrar.
3. Sobreexpone 2 diafragmas (+2 EV) como punto de partida y realiza la fotografía. Si ves que el histograma queda vacío por la parte de la derecha significa que necesitamos compensar algo más (+3 o +4 EV) para no subexponer la imagen. Lo mismo si ocurre lo contrario, estaríamos sobreexponiendo demasiado la imagen por lo que compensaríamos algo menos (+1 EV).
Las dos ideas clave sobre las que se construye este método es, por un lado que siempre es más sencillo recuperar información (detalle) de las sombras que de las zonas quemadas (especialmente cuando trabajamos en RAW), y por el otro, que llegando hasta el límite de ese umbral en el que comenzaríamos a quemar la imagen conseguiremos reducir el ruido al máximo posible.