fotografía digital
Tanto si vas a las carreras como a un partido de fútbol, presta atención a esta regla y mejorarás la sensación de movimiento que transmiten tus fotografías.
MIGUEL MICHÁN
No hay mejor ejemplo que este coche de F1 desplazándose a toda velocidad. Como veis, el McLaren entra en la fotografía por la derecha de modo que mostramos un mayor tramo de pista a la izquierda. - Foto: José Luis de los Ríos
Siguiendo con nuestro repaso a las reglas de composición con las que ayudarnos a la hora de escoger el mejor encuadre para nuestras fotografías, le toca el turno a la regla del movimiento, una norma fundamental que pese a su sencillez no siempre resulta evidente.
Como su nombre indica, la regla del movimiento se aplica a todas las imágenes con elementos en movimiento y consiste simplemente en encuadrarlos de forma que entren en la fotografía en lugar de salir de ella. Dicho de otro modo, lo que tenemos que hacer para aplicar esta regla es alinear el elemento en movimiento en un extremo dejando libre la zona hacia la que se dirija, lo que transmitirá más información sobre el sentido y dirección de su movimiento.
Si el movimiento es continuo (como el de un coche de carreras a lo largo de la pista) tan solo tenemos que seguirlo hasta lograr encuadrarlo en el lugar correcto, pero si se trata de un movimiento menos previsible (como el de un animal) lo mejor será recurrir a un disparo en ráfaga al mismo tiempo que tratamos de mejorar el encuadre. De este modo, podremos escoger la mejor imagen de la serie y descartar el resto.