fotografía digital
Todo lo que debes saber antes de lanzarte a comprar un nuevo objetivo para tu cámara réflex.
Miguel Michán
Hace unas semanas os hablaba de algunos de los objetivos más populares para cámaras réflex y aunque la mayoría de ellos son grandes elecciones de cara a una futura adquisición tal vez os resulte más interesante poder escoger por vosotros mismos los objetivos que mejor se adapten a vuestras necesidades.
1. La marca. Como con todas las cosas, escoger una buena marca suele ser siempre toda una garantía pero conviene recordar que en ocasiones la diferencia de precio entre dos objetivos equivalentes de diferente marca no es otra cosa que el "impuesto" que hay que pagar por utilizar las ópticas originales de nuestra cámara (léase Canon, Nikon...). Es precisamente a causa de esto donde surgen brillantes excepciones como el Tamron SP AF 17-50mm f/2,8 XR Di-II LD.
2. Fijos vs. Zoom. La mayoría de focales fijas gozan de una gran luminosidad y calidad de imagen pero carecen de la flexibilidad que ofrece el rango focal variable de los objetivos zoom. Dependiendo del tipo de fotografía que desarrolles, la cantidad de equipo que estás dispuesto a cargar y la velocidad con la que necesites pasar de una focal a otra marcarán tu decisión hacia un lado u otro. Eso sí, si te decides por los zoom trata de buscar aquellos cuya apertura máxima no varíe a lo largo de todo su rango (f/2.8 y f/4 son los más comunes) evitando siempre que el bolsillo lo permita aquellos con aperturas que oscilan, por ejemplo entre f/3.5-5.6 (si encontráis esto significa que la apertura máxima en el extremo más angular es de f/3.5 mientras que en el opuesto es de f/5.6).
3. Longitud focal. Si lo tuyo es la naturaleza probablemente necesites un teleobjetivo; si en cambio prefieres la fotografía de paisajes un angular será lo ideal. Cada tipo de fotografía tiene sus clásicos así que aprende a distinguirlos.
4. Calidad óptica. El diseño interno y tipo de lentes utilizadas en la fabricación de cada objetivo determinan su calidad de imagen en términos de nitidez, contraste y ausencia de aberraciones por citar lo más importante. De este modo, repito, siempre que tu bolsillo te lo permita, busca objetivos con lentes asféricas y de baja dispersión que sean lo más luminosos posibles (entre los rara avis f/1 hasta los más comunes f/2.8).
5. Sistema de enfoque. Aunque alguno de los mejores objetivos que existen carecen de sistema de enfoque automático es probable que seáis capaces de identificarlos simplemente por su precio. Quitando esta excepción, debéis buscar objetivos con enfoque ultrasónico, los más rápidos y silenciosos, y suficientemente popularizados como para que no supongan ningún trauma en la cuenta corriente.
6. Fabricación. Hasta la llegada de las lentes difractivas y aunque suene un poco bruto decirlo, bastaba con sujetar un objetivo para intuir por su peso la calidad del mismo. Cuanto más sólido sea, mejor, nunca se sabe cuando vais a necesitar utilizarlo como arma contundente. Algunas compañías lo ponen más fácil identificando aquellos de sus objetivos fabricados bajo estándares profesionales con distintivos como la serie L de Canon o los EX de Sigma.
7. Extras. En mi listado de acrónimos de objetivos para torpes y su segunda parte encontrarás un montón de términos de los que tomar nota. La mayoría de ellos son bastante deseables de encontrar impresos en el lateral de la caja de nuestro próximo objetivo como si tiene o no estabilizador de imagen además de todos los acrónimos relacionados a prestaciones vistas con anterioridad. Recuérdalos o sácalos impresos la próxima vez que vayas de paseo a tu tienda más cercana.