Qué es, para qué sirve, y como sacarle todo el provecho.
MIGUEL MICHÁN
La tecnología de detección de caras (Face Detection) es uno de los avances más prácticos y efectivos que nos ha traído la fotografía digital. Este sistema permite detectar de forma casi instantánea y bastante precisa los rostros de las personas que se encuentran dentro del encuadre, optimizando los ajustes de la cámara para que todo el mundo salga perfecto.
Hasta la fecha, esta tecnología ha sido aplicada y ampliada de muy diversas formas, siendo estas algunas de las más interesantes:
- Enfoque automático: Ajusta el enfoque a los rostros, siendo un remedio estupendo contra la clásica imagen fallida en la que el fondo aparece bien pero las personas están desenfocadas (muy frecuente cuando son varias y están colocadas dejando un hueco en el centro de la foto). En determinados modelos de cámara, incluso es posible seleccionar una de las caras dentro de un grupo de personas para que la vaya siguiendo con el enfoque.
- Exposición y balance de blancos: Optimiza la exposición y el balance para la zona en la que detecta personas, ahorrándonos problemas en los retratos a contraluz al tiempo que consigue unos colores más naturales.
- Flash: Ajusta automáticamente la potencia del flash para solucionar la aparición de caras excesivamente pálidas o quemadas.
- Corrección de ojos rojos: Aplicada a la corrección de ojos rojos, la tecnología de detección de caras permite eliminar este molesto efecto retocando automáticamente las imágenes en las que se produzca.
- Disparo retardado: Una de las aplicaciones más recientes de esta tecnología se denomina FaceTime y viene a mejorar la clásica función del temporizador permitiéndonos aparecer en la fotografía sin necesidad de pegarnos ninguna carrera. Sencillamente, la cámara cuenta el número de rostros que tenemos encuadrados y espera a que aparezca uno más antes de iniciar la cuenta atrás. Muy útil, ¿verdad?
- Detección de sonrisas: Lamentablemente a día de hoy no puedo decir lo mismo de este último invento, la detección de sonrisas. En la teoría, la cámara hace una foto de forma automática cuando el sujeto sonríe. En la práctica, algo tan poco útil como anecdótico.
La detección de caras se está incorporando a cada vez más modelos de cámaras digitales y aunque no todas son igual de avanzadas, la mayoría permiten obtener unos resultados más que satisfactorios con gran facilidad. Cuando os dispongáis a comprar un nuevo modelo, comprobad si incorpora estas funciones y, a menos que lo vuestro sea únicamente la fotografía de paisajes, utilizadlo como un argumento de peso a la hora de hacer vuestra elección. Notaréis la diferencia.