sexualidad
¿Qué conductas se consideran como abuso sexual? Es una cuestión peliaguda que intentamos aclarar.
MARTA ARASANZ
Hablar de abusos sexuales es abordar uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos actualmente. Graves, por que se habla de uno de los más grandes tabúes de nuestra sociedad -que no de otras-, y porque implica no sólo la sexualidad infantil (hasta hace muy poco tiempo una gran desconocida), sino por el concepto mismo de relación sexual y de la definición de abuso.
El primer problema que nos encontramos al hablar de este tema es la propia definición de abuso, ya que existen discrepancias entre diferentes autores y estudiosos del tema.
Generalmente existen tres criterios, que son los más habituales a la hora de centrar su definición:
- La edad de la víctima y la del agresor
- La/s conducta/s que el agresor utiliza para someter a la víctima
- El tipo de conducta sexual que existe entre los dos.
Algunos autores utilizan como criterio principal el concepto de la edad, considerando que el agresor ha de tener entre 5 y 10 años más que la víctima, y ésta última como máximo entre 15 y 17 años. Pero si sólo se utilizase este criterio, ¿qué pasaría si el abusador no tiene esa diferencia de edad? ¿Ya no podríamos hablar de abusos?
Por ello, otros autores hablan de la utilización de la fuerza, la presión o el engaño como otra de las medidas de definición. Hemos de pensar que, cuando hablamos de abuso, hay un concepto muy claro de poder sobre el otro.
El otro criterio de definición son las conductas sexuales que se emplean. Existen algunas que implican contacto físico, y que pueden ir desde tocamientos o masturbación hasta penetración, mientras que otras no implican este contacto, como por ejemplo el exhibicionismo o la pornografía (fotos, películas).
Aunque no lo parezca, es muy importante contar con una precisa definición de lo que consideramos un abuso sexual, ya que su vaguedad puede ser motivo para no denunciar estos casos y dejarlos en un oscurantismo que poco contribuirá a la protección de nuestros menores.