sexualidad
La rutina y la monotonía son los enemigos de muchas parejas. Aprende a romper las cadenas que te impiden ser plenamente feliz con tu media naranja
MARTA ARASANZ
Rutina, monotonía, o aburrimiento, son palabras muy utilizadas por las parejas que ya tienen un largo recorrido. Éstas palabras pueden definir nuestra vida sexual. Es lógico, ya que si siempre hacemos lo mismo, con la misma persona y en las mismas circunstancias. Un ejemplo, imagínate comer siempre lo mismo, en el mismo restaurante durante años, por mucho que te guste, puede que acabe convirtiéndose en algo desagradable.
Nuestra vida actual nos acerca a la rutina y la monotonía de una manera muy rápida. Nos falta tiempo, estamos cansados, nuestras obligaciones cada vez son mayores y esto hace que todo lo que nos resulta placentero lo dejamos para momentos más propicios.
Algunas personas buscan soluciones en cuestiones externas; de hecho los más utilizados son: buscar alicientes fuera de la pareja encontrando a otra persona que nos haga sentir sensaciones nuevas (Pero no pensamos que más tarde o más temprano esta nueva relación también puede caer en la monotonía). Últimamente se ha puesto de moda el intercambio de pareja; puede resultar estimulante, morboso e incluso divertido pero, en algunas ocasiones, pasa facturas importantes si no se plantea desde la decisión clara de los dos miembros de la pareja o no hay una concordancia entre lo que pensamos y lo que sentimos; debemos saber cómo es nuestra pareja y como podemos llegar a sentirnos.
Otras personas buscan resolver la situación a través de sí mismos con la complicidad de sus parejas. La imaginación, el juego, las fantasías, perder el miedo y la vergüenza, atreviéndose a probar cosas distintas, conocer y conocerse mejor en todos los niveles, pueden ser soluciones muy válidas y que acostumbran a unir más a una buena pareja.
Las claves acostumbran a ser:
Dejar de lado el miedo, ya sea al ridículo, a un no como respuesta, o a ser malinterpretado/a. Dejar atrás la idea de que el otro debe ser el que proponga las reglas y estar siempre a la expectativa. Dejar atrás, todos aquellos pensamientos que nos dejen inamovibles.
Saber que tenemos un problema es un primer paso pero, el más importante es buscar las soluciones que nos resuelvan esa situación. Si el cerebro es nuestro órgano sexual más potente, no es muy descabellado pensar que en nuestro pensamiento está la mejor solución.
Cosas que no debes hacer nunca
- Creer que el otro puede pensar mal de ti.
- Centrarte, exclusivamente, en el problema. Mejor busca soluciones.
- No confiar en ti misma, ni en tu imaginación.
- Avergonzarte de tus propios deseos y fantasías.
- Tener miedo a proponer cosas nuevas.
- Tener miedo a exponer tus propias necesidades.
- Creer que una relación sexual aburrida es un indicativo de la estima que hay entre los dos.
- Forzar al otro ha hacer algo que no desea.
Cosas que puedes hacer
- Busca en tu interior: qué te gustaría hacer, y que te hicieran.
- Crea tus propias fantasías sexuales.
- Explícale cuales son tus deseos, y qué cambios deseas.
- Habla de sexo con la mayor naturalidad del mundo, piensa que forma parte de ti.
- Busca tu propia sensualidad, en tu romanticismo y en el erotismo.
- Consulta literatura, videografía, cómics, ... todo aquello que pueda ayudar a crecer tu imaginación.
- Propón, pero no obligues. Acepta también otras sugerencias.
- Experimenta y aprende. No todo sale a la primera.
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7. 16/08/2011 sex shop mimundosexy
Muy buenos consejos, lei muchos articulos de ayuda a combatir la rutina en la pareja y esta es sin duda la que mas me aporto y ademas hay mucha razon en la informacion...
6. 10/04/2010 Carla
Para no caer en la rutina hay que currarselo. No vale de nada lamentarse, hay que poner manos a la obra. Empieza a pensar en el sexo, en aquello que te excita, ayudate de unas bolas chinas para mejorar tu sexualidad, y poco a poco, ve involucrando a tu pareja. DIle que llevas las bolas puestas, seguro que le excita. Y aún más si le pides que te las quite. Busca situaciones divertidas y excitantes. Te recomiento echar un vistazo a www.intimissimoaranda.com Carla
5. 04/03/2010 Eli
Buenas, yo creo tener un problema, yo estuve casada y con mi marido nunca tuve complicidad ni confianza suficiente, pero por que el no hablaba con migo de sexo ni a penas me tocaba, llegué a sentirme muy mal como mujer y he llegado a pensar de mi que no valgo sexualmente, que no se nada y que no he sido capaz de dar placer a un hombre. Ahora tengo una nueva pareja y el me hace sentir bien, pero creo que no le doy lo suficiente o al menos eso creo yo. El me da mucha confianza y hablamos muchisimo de sexo y todo, pero aun asi no me atrevo a buscarlo yo, ni de hacerle algo nuevo, siempre espero a que el de el paso. Tampoco se me ocurren cosas para hacerle y es por miedo a hacer el ridiculo o a un rechazo. Podeis darme consejos o ayudarme? Muchas gracias
4. 29/10/2009 Paloma
Hay que buscar nuevas formas de romper la rutina. Conseguir mayor complicidad con la pareja y disfrutar más de las relaciones íntimas es bastante importante. Las reuniones Tuppersex son estupendas para aprender a introducir cosas nuevas en tu vida y mejorar tu relación de pareja, además de aprender más sobre sexualidad. Son muy divertidas. Si te interesa puedes ponerte en contacto conmigo y te digo como funcionan. Paloma-605 220 562 o mándame un correo a dos.atrevidas@gmail.com
3. 07/07/2009 Diana
Sin duda la rutina es uno de esos males que llega a cualquier pareja más tarde o más temprano, quizás sea una prueba más para ver qué tan bien se complementa el uno con el otro. La comunicación es algo indispensable para superar este tipo de "crisis". Como bien comenta Marta, creo que es interesante echar mano de la literatura erótica, por ejemplo un clásico como el Kama Sutra propone muchas cosas que tampoco tenemos que seguir al pie de la letra pero que nos pueden inspirar nuevas ideas, igualmente existen cantidad de libros fabulosos con consejos y técnicas. Se me ocurre también como ejemplo que podéis echar mano de lencería erótica o disfraces para darle más realismo a vuestras fantasías eróticas.
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