sexualidad
Ventajas e inconvenientes de una práctica que se ha puesto muy de moda.
MARTA ARASANZ
Son muchos más, de los que en realidad nos pensamos, las personas y parejas que practican el sexo libre con otras personas, aunque tengan una pareja afectiva estable.
Incluir una tercera persona a la pareja original, tener relaciones sexuales fuera de la pareja pero con su conocimiento y consentimiento, mantener relaciones sexuales en grupo, practicar el intercambio de pareja (swingers) y otras prácticas por el estilo tienen cada vez más adeptos.
El inicio de este tipo de relaciones puede ser muy variado, pero casi todas estas relaciones empiezan como un juego y responden a una necesidad de búsqueda personal y sexual. Pueden surgir para romper con la monotonía y la rutina o como una necesidad de responder a los falsos estereotipos de libertad sexual que imperan en la actualidad.
En las relaciones libres deben ser de mutuo acuerdo
Hemos de tener en cuenta que la pareja establece sus propios pactos de funcionamiento, generalmente determinados por los valores y las necesidades individuales de sus miembros. Para unos puede ser una conducta impensable e inaceptable el hecho de compartir a su pareja con otra persona, pero para otras personas incluso manteniendo un pacto de sinceridad y de fidelidad emocional, no supone ninguna amenaza para su vínculo amoroso el que no haya una fidelidad y exclusividad sexual.
Naturalmente, todo es respetable y aceptable, siempre y cuando no produzca dolor a otro ni a uno mismo. Cuando se tomen decisiones de manera libre, sin que medie ninguna coerción. Y teniendo en cuenta que todo lo que se puede pactar en un principio se puede volver a replantear.
Digo esto porque en numerosas ocasiones, no tenemos en cuenta que en estos juegos no sólo cuentan las cuestiones más racionales, sino que también juegan en la misma partida las emociones y los sentimientos. Puede ser que surjan sentimientos de inseguridad personal, de rivalidades, incluso de enamoramiento, etc. Es por ello, que se han de calibrar las emociones, porque es en este campo donde algunos comportamientos pasan factura, -y por lo general facturas muy caras-.
- Si es un planteamiento que no nos hemos cuestionado antes, y va en contra de tus propios valores. No lo hagas.
- Si lo has probado y no te gusta o tienes problemas de pareja: replantea tu decisión y cierra la posibilidad de repetirlo.
- Si lo quieres probar: pacta claramente con tu pareja los límites de la experiencia
- Si lo estás haciendo: valora si tienes algún problema emocional por hacerlo, o si tu pareja los pueda tener.
Ya sabes, los juegos son divertidos, pero hay juegos que matan.
5. 15/09/2011 CARLOS
HOLA YO PIENSO Q UNA CANITA AL AIRE NO ESTA NADA MAL LO IMPORTANTE ES Q LA PAREJA SEA DESCOMPLICADA Y SE PUEDAN DAR UNA LIBERTAD PERONO EN ECCESO SOLO PASARLA BUENO UN RATO PARA SALIR DE LA RUTINA
4. 15/08/2011 natali
tengo 10 años de casada, pero nuestra vida sexual es una rutina, yo actualmente tengo 30 años y siento que mi vida sexual es muy pobre pienso que una canita al aire no le hace mal a nadie si es mutuo acuerdo, siento la necesidad de gozar mi sexualidad con otra persona SALIDOS
3. 29/11/2010 juan
la verdad me gustaria saber si existe algun tabu si en una relacion sexual se incluye a otra persona o se fractura la relacion matrimonial la verdad me gustaria saberlo
2. 10/10/2010 Carina
Por lo general las canitas al aire son sinónimo de infidelidad, mentira y engaño. Es muy raro que una pareja acepte que su compañero de vida vaya a tener relaciones intimas con otra persona.
1. 24/09/2010 FERNANDO
LA CANITA AL AIRE ES MUY RELATIVA. Muchas veces pensamos ¡por cambiar!, otras por aburrimiento, o por buscar cosas nuevas en la pareja y la mujer no quiere, hasta por vicio o necesidad sexual, pero, las mas duras son las de la soledad y ver que nos vamos haciendo mayores y seguimos estando muy solos, cuando hemos VIVIDO SEXUALMENTE