sexualidad
Arte y sexo se dan la mano para aumentarnos el apetito sexual
Andrés Ortín Boetti
Siempre es interesante ver como se relaciona el sexo con el arte, y de ese material hay mucho y principalmente literario, veamos un repaso.
Habría que empezar por el Kama Sutra, el gran libro hindú de la sexualidad que tanto ha trascendido por su listado de unas 64 posturas sexuales. Menos conocido es el Ananga Ranga que también está escrito a modo de manual de relaciones y erotismo y que explica entre otras cosas cómo no caer en la monotonía sexual. En 1353 a caballo entre la Edad Media y el Renacimiento Giovanni Bocaccio escribió el Decamerón que narra las historias amorosas entre gentes del clero y que evidentemente desató tanta polémica como censura. A pesar del pretendido control de la iglesia, los escritos pornográficos proliferaban como crítica precisamente hacia la institución represora y la doble moral que existía en la sociedad.
También existe una interesante línea de poesía erótica que podemos leer en por ejemplo Bella de Candor, poemario de relatos chinos . Tampoco hay que olvidar Emmanuelle, de la escritora francesa de origen tailandés Emmanuelle Arsan, que se convirtió en la clásica novela erótica de los 70 en adelante. Vladimir Nabokov escribió en Lolita una relación pasional entre un hombre adulto y una atractiva niña menor, a pesar de eso la historia es más sugerente que pornográfica aunque el título ha permanecido como término fetiche. Tanta pasión y literatura sugerente tienen su versión española como demuestra La Pasión Turca de Antonio Gala o la novela de Almudena Grandes Las edades de Lulú, ganadora del premio La Sonrisa Vertical otorgado por la editorial Busquets, éste galardón es el gran referente de literatura erótica en España.
Todas estas obras de calidad son parte de la historia del erotismo y ciertas de ellas llegan a ser muy provocantes y estimulantes lo que las puede hacer más atractivas que el porno en sí. Muy recomendables.