Tu guía de psicología práctica
La impotencia es un trastorno sexual masculino muy frecuente a todas las edades. Conoce las clases de disfunción erectil para así poder tratarla.
Carolina García
19/02/2008
Se denominan trastornos sexuales masculinos a las alteraciones que sufre el varón y que impiden o dificultan que sus relaciones sexuales sean satisfactorias o placenteras.
Aparecen cuando los factores orgánicos y/o psicológicos bloquean el normal desempeño de la relación sexual.
La impotencia o disfunción eréctil es la incapacidad del hombre de obtener o mantener una erección suficiente como para realizar un coito satisfactorio.
Clases de disfunción eréctil
-Primaria: El varón que la padece a lo largo de toda su vida.
-Secundaria: aparece después de una actividad sexual normal.
-Total: no presenta ningún tipo de erección.
-Parcial: la erección puede ser intermitente o selectiva.
La impotencia secundaria-la que no es de toda la vida- es uno de los trastornos más habituales. Se calcula que aproximadamente la mitad de la población masculina experimenta alguna vez episodios transitorios de impotencia, de tal modo que se considera una conducta sexual normal.
Las dificultades de erección se pueden dar en todas las edades: en adolescentes que comienzan a explorar la sexualidad; en jóvenes y adultos que se hallan en la cumbre de su vigor sexual; y también en la tercera edad.
Generalmente las causas son psicológicas, pero dado que los mecanismos hormonales, vasculares y neurológicos que median la erección son muy vulnerables a distintos agentes físicos, antes de iniciar un tratamiento psicológico, es importante que el paciente se someta a un chequeo por parte del andrólogo que descarte cualquier causalidad fisiológica.
Así, por ejemplo, entre las causas psicológicas destacan sobre todo el temor al fracaso sexual, la presión de las exigencias sexuales y la incapacidad de abandonarse asus sentimientos eróticos, debido en muchas ocasiones a conflictos o sentimientos de culpa.
El restablecimiento de la confianza sexual es un objetivo muy importante en el tratamiento de la disfunción eréctil, y mi experiencia indica que el pronóstico se relacionadirectamente con la duración del síntoma y con el tipo de impotencia, siendo más rápido y fácil solucionar la impotencia secundaria (que no es de toda la vida) que la primaria (que es desde siempre). Así, por ejemplo, es más sencillo si hace poco tiempo que se ha tenido el primer episodio y se acude pronto a realizar el tratamiento que cuando ya se han pasado muchos años con este problema.