Tu guía de psicología práctica
En los últimos días se han dos sucesos de mujeres que han llegado a cometer infanticidios. ¿Pero realmente, hasta qué punto son conscientes las madres con depresión post-parto de que maltratan a sus hijos?
Carolina García
12/05/2008
A muchas mujeres con depresión post_ partose preocupan mucho por la posibilidad de hacer daño a sus hijos o se pueden sentir como si lo fueran a hacer ya que no se encuentran comodas en su nueva situación.
Sin embargo, raramente se dan casos de un bebé herido o asesinado. Un infanticidio por parte de la madre puede ocurrir cuando ésta presenta un trastorno mental grave en esos momentos, la llamada "psicosis puerperal", una enfermedad mental muy grave, aunque tratable, que puede aparecer a los pocos días del parto.
En estos casos, la madre puede delirar y llegar a pensar que su hijo es el diablo y por eso tiene que acabar con él, o puede tener ideas suicidas y decidir acabar no sólo con su vida sino también con la del recién nacido. La psicosis puerperal ocurre únicamente en uno de cada 500 partos y el infanticidio es afortunadamente muy raro.
¿Qué podemos hacer para ayudarlas?
Primero desde luego es reconocer y diagnosticar la depresión. Una vez que se sospecha la presencia de este trastorno, hay que animar a la paciente para que exprese cómo se siente realmente tras el parto de su hijo.
Si manifiesta sentirse triste, desgraciada, irritable, incompetente, asustada y desinteresada por el bebé, debe aceptarse esto con una actitud comprensiva, no con alarma y reproches.
El decirle a la madre que todo lo que le está pasando es consecuencia de que tiene una enfermedad llamada depresión postparto suele ser de gran ayuda, ya que por lo menos sabrá a qué tiene que enfrentarse.
Hay que tranquilizarla e intentar convencerla de que ella no es una madre caprichosa, extravagante o una mala madre, y de que otras muchas personas han padecido y padecen la misma enfermedad.
La cooperación de la pareja es fundamental; no sólo la mujer debe entender lo que le está pasando sino que la pareja también tiene que ser consciente de ello.