Tu guía de psicología práctica
La depresión post-parto consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo y suele aparecer durante los seis meses posteriores al parto.
Carolina García
12/05/2008
Muchas veces este tipo de depresión se da cuando el parto ha sido difícil o el hijo sufre algún tipo de problema.
Pero éstos no son los únicos casos; también sucede cuando el parto fue genial y el hijo muy deseado.
Estas mujeres no son malas madres, sino que están experimentando una de las complicaciones más frecuentes del parto: la depresión postparto, un trastorno que todavía sufren en silencio un gran número de mujeres.
Tiene una gran incidencia en la población ya que se cree que una de diez mujeres parturientas la sufren.
Síntomas
La tristeza es desde luego el síntoma más frecuente de la depresión postparto. La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza.
Todas las nuevas madres se sienten un poco abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión postparto se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física.
Cuando por fin la madre se va a la cama puede que tenga dificultad para conciliar el sueño, o si duerme, puede que se despierte muy pronto, incluso aunque su pareja sea quien se ocupe de alimentar al bebé durante la noche.
Las madres deprimidas generalmente no tienen ni tiempo ni ganas de comer lo cual contribuye a que se sientan malhumoradas y agotadas. Algunas madres deprimidas comen en exceso para aliviar su malestar psicológico y luego se sienten culpables y molestas con su gordura.
Lo que antes era un placer ahora no apetece y lo que antes interesaba ahora se convierte en aburrido
Las madres con depresión postparto tienen la sensación de no disponer de tiempo para nada, de no hacer nada bien y de no poder hacer nada para remediarlo. A estas pacientes les resulta realmente difícil el establecer nuevas rutinas para poder hacer frente al bebé y a la nueva situación que viven.
La ansiedad que presentan suele ser aguda y se puede presentar en forma de temor a quedarse sola con el bebé por miedo a que este grite, no quiera comer, se ahogue, se caiga o se haga daño de cualquier otra forma. Algunas madres deprimidas perciben a su bebé como un objeto.
En vez de sentir que han dado a luz a la criatura más cariñosa y adorable del mundo, se sienten distantes de su hijo, al cual perciben como un pequeño ser misterioso y extraño, cuyos pensamientos (de tener alguno) son insondables y cuyas necesidades y emociones deben ser en algún modo satisfechas.
Estos síntomas nos pueden ayudar a determinar si nuestra pareja sufre depresión post-parto.