psicología práctica
Los deportistas buscan objetivos que les mantienen motivados y les llevan a entrenar cada día para mejorar o mantenerse en el máximo nivel posible
CAROLINA GARCÍA
Cuando el día a día se hace más difícil porque el cuerpo no responde o porque los objetivos se alejan, o simplemente porque ya no los tienen, los deportistas pierden motivación y en ocasiones, buscan la vía fácil sin pensar en las consecuencias.
Algunos deportistas sienten que el momento de retirarse se acerca, movidos por sentimientos de inseguridad o debilidad física, y esto les lleva a abandonar la competición con un plan de retirada. A otros son las propias circunstancias las que les llevan a tomar la decisión. También es frecuente que la realidad se vaya imponiendo y la retirada se produce de una forma más dura, con el sufrimiento diario que supone haber perdido la motivación.
La retirada es lo más difícil para un deportista. Es un reto que para muchos es sinónimo de cobardía a lo que debe sumarse el sentimientos de culpa. Todo esto repercute en la psique del deportista.
Muchas veces la propia competición, la vergüenza por haber cometido un error, y el duro trabajo de reconocer que no se está al nivel, supone una retirada del deportista por la puerta de atrás.
Asumir la propia valía y ser conscientes de nuestro rendimiento, al tiempo que se mantiene la motivación, son los objetivos fundamentales que debería poseer un deportista de elite a la hora de afrontar una competición. De este modo, se previene una retirada provocada por una razón ajena al propio deporte.