En el marco de las relaciones personales, el odio es un veneno mortífero que impide el encuentro, la comunicación, la armonía y la convivencia.
Foto: Tetiana_Zbrodko
10/03/2009
Muchas gracias por participar
Tu recomendación ha sido enviada correctamente.
Atención: Su petición no ha sido procesada correctamente. Compruebe que ha rellenado todos los campos y vuelva a intentarlo.
Privado
Público