psicología práctica
Después de las fiestas no sólo los bolsillos se resienten. Si no eres previsor, la cuesta de enero puede afectar no sólo a nuestra economía si no también a al estado de ánimo. ¡Aquí tienes algunas claves para sobrellevarla!
Bárbara Maregil
Después de los excesos navideños hay que volver a la cruda realidad y enfrentarse a una cuesta de enero que cada vez es más complicada remontar: los gastos extra tras las compras, la vuelta al trabajo tras las vacaciones, los kilos de más... Ahora llega el momento de afrontar esta nueva etapa y poner al mal tiempo buena cara. Aquí tienes algunos consejos para que el mes de enero no se te haga tan 'cuesta arriba':
- Afrontar la vuelta al trabajo con una actitud positiva. Y es que tras las vacaciones hay que volver a la rutina. Tomarlo con tranquilidad y adaptarte progresivamente al nuevo ritmo son algunas claves para evitar el síndrome postvacacional.
- Practicar ejercicio y realizar actividades de ocio en el tiempo libre también pueden hacer menos cuesta arriba la vuelta a la rutina. Una buena alimentación y las horas de descanso necesarias son indispensables para encontrarse con un buen estado de ánimo.
- Plantearnos propósitos alcanzables y realistas : Aprender inglés, hacer más deporte, cocinar más, comer más sano, estrenar coche, leer más... son algunas ideas que se nos pasan por la cabeza para aprovechar al máximo todo el año que nos queda por delante. Seleccionar y fijarnos metas progresivamente nos ayudará a sentirnos realizados y satisfechos de nuestros progresos.
- Ajustar el presupuesto para no vernos agobiados: además de los gastos propios del mes de diciembre, en enero también se producen subidas en muchos productos y servicios habituales. Actuar con previsión y racionalizar los gastos de cara a fin de mes te ayudará a administrarte para que no acabes a 31 de enero en 'números rojos'.
- No te dejes llevar por la fiebre consumista durante las rebajas: selecciona bien lo que vas a comprar y cíñete a lo imprescindible o a lo que realmente necesitas (hacer una lista de compras te puede ayudar). Si nos dejamos llevar por los impulsos consumistas las rebajas pueden convertirse en una 'trampa' ya que en vez de ahorrar en la compra de oportunidades, nos dedicaremos a derrochar el presupuesto mensual en compras absurdas que realmente no necesitamos.