Tu guía de psicología práctica
Llega la navidad y el adicto a las compras se enfrenta a la dificultad que supone resistirse a comprar en estas fechas.
CAROLINA GARCÍA
19/11/2007
1 Comentario Añadir comentario
Toda adicción se define como un impulso que no podemos controlar y que llega a dominar nuestras vidas y puede poner en riesgo todo lo que amamos.
En la actualidad somos víctimas directas o indirectas del consumo; siempre hay un producto mejor que nos ofrecen de manera atractiva y casi sin saber por qué nos convencen dela necesidad de poseerlo.Así, todossomos vulnerables a sufrir una adicción a las compras, y lo peor es que sus consecuencias pueden ser nefastas.
¿Qué es la adicción a las compras?
Hablamos de adicción a las compras cuando ir de compras se convierte en una necesidad, cuando es imposible controlar el impulso y cuando, además, esta acción causa sentimientos de culpa, vergüenza, irritabilidad e inclusive problemas económicos graves. Y estamos hablando en serio, porque esto puede llegar a ser un trastorno compulsivo.
Es un trastorno que se da más en mujeres que en hombres; por tradición somos nosotras las que nos ocupamos de las compras diarias.
Losadictos a las compras son personas que suelen padecer una baja autoestima, sensación de soledad, y carencia de estimulación en sus vidas.
Para ellos muchas veces ir de compras puede convertirse en la terapia perfecta para evadir los problemas cotidianos.
La adicción a las compras se considera una enfermedad pese a que oficialmente no está etiquetada como tal.
Las diferencias fundamentales entre un comprador normal y uno compulsivo son las siguientes:
- el primero siente felicidad o satisfacción de haber adquirido algo que deseaba y siempre controla lo que gasta.
- el segundo obtiene un placer exagerado en el momento de hacer sus compras, siendo esto una satisfacción a corto plazo. Como en todo comportamiento adictivo, una vez resuelta la necesidad de comprar viene el arrepentimiento, la depresión y la ansiedad, lo que lleva a este tipo de pacientes nuevamente a las tiendas, como forma de evadir estos amargos sentimientos. Así entraen uncírculo vicioso.