psicología práctica
Al principio del verano esta guía hacía referencia al hecho de que la época estival propicia mayor número de disputas en la pareja. Ahora analizamos las crisis que a veces siguen al verano.
Carolina García
Este dato se explica por el hecho de que la pareja pasa más tiempo junta, 24 horas en el que el ocio puede llegar a despertar roces que no están presentes en tiempos de rutina donde el trabajo y otras actividades son lo primordial. Es una época dónde muchas parejas descubren que no tienen nada en común o que la comunicación brilla por su ausencia.
Todo esto llevaba a que en septiembre, mes predilecto para las separaciones, se produzcan un gran número de divorcios, y esa pareja que había empezado el verano junta y aparentemente feliz, empiece la vuelta al cole como dos individuos dispuestos a cambiar su vida a mejor.
En contra de este pronóstico, estos días se ha conocido un dato que ha sorprendido a expertos e investigadores: por primera vez desde que se implanto la ley de divorcio en España, el índice de divorcios ha disminuído en este periodo. ¿A qué se debe esta bajada? ¿Es la crisis económica la causa directa de este fenómeno?
Los motivos podrían ser los siguientes:
- En primer lugar, la pareja se asegura más; es más consecuente con su actuación, ya que debe tener en cuenta varios factores como la vivienda conjunta o los hijos. Estas cuestiones anteriormente importantes pero no determinantes se han visto agravadas debido a la crisis económica. En la actualidad los abogados han inventado nuevos métodos de convivencia para favorecer el bienestar de ambos miembros de la pareja.
- En segundo lugar, el hombre, debido a la discriminación positiva que favorece a la mujer , tiene más miedo a perder su estatus y su rol como padre, por lo que tarda más en tomar la decisión.
- En tercer lugar, este año las vacaciones han sido distintas para muchas parejas españolas, que han tenido que apretarse el cinturón y trabajar en conjunto por un fin común de bienestar, conscientes de la necesidad de tener que implicarse en las tareas del hogar y la organización del presupuesto. Como equipo se enfrenta mejor este periodo de recesión económica.
- En cuarto lugar, la duración de las vacaciones ha sido en muchos casos menor por lo que las discusiones y roces también han sido menores.
- En último lugar, el descenso en el número de recién casados favorece por consiguiente que haya menos divorcios.
A pesar de todos estos hechos y razones, en la vida real 1 + 1 no siempre son 2 y con o sin crisis el divorcio seguirá siendo un trámite más en la vida de la pareja.
1. 26/09/2008 Puipano
El egoísmo, es la fuerza vital que nos une y que nos separa, estamos juntos porque evidentemente nos beneficia y nos separamos porque vamos a estar mejor, para nada interviene la otra persona aunque nos autoengañemos pensando que somos lo mejor que les podía pasar. Está bien lo de que somos racionales y todo eso pero hay que tener claro que en el fondo está nuestro deseo de perdurar. En realidad el enamoramiento es una locura transitoria con la reproducción como fin y el amor que se deriva de él es un espejismo que dura unos años, al final solo aquellos que han tenido suerte de acertar con su pareja y vencen el deseo de volver a enamorarse consiguen permanecer juntos. Es mi opinión.