Tu guía de psicología práctica
A pesar de que vivimos en un mundo en el que se promueve y se justifica la mentira como algo normal, la sinceridad es un valor importante.
Carolina García
30/09/2008
La sinceridad se define como la actitud congruente de una persona, es decir, que lo que piensa y cómo actúa se corresponden.
¿Qué debemos hacer para ser sinceros?
- Decir siempre la verdad. Muchas veces hacemos uso de las "mentiras piadosas" con cosas que para nosotros no tienen importancia. Siempre hay que recordar que de un grano de arena puede surgir una montaña.
- En la sinceridad las palabras deben acompañar a la actitud. No podemos decir que estamos alegres si nuestra cara muestra tristeza, por ejemplo. Decir la verdad es una parte de la sinceridad, pero también actuar conforme a la verdad es requisito indispensable.
A veces faltamos a la sinceridad por descuido, tal vez por miedo a herir a una persona o porque no estamos seguros de si el acontecimiento es real o no.
¿Qué se requiere para ser sincero y no caer en la hostilidad?
- Para ser sincero hay que tener tacto en primer lugar.
- Debemos ser conscientes de que el propósito es ayudar y no herir. Debemos mostrar la buena intención en cada momento y tener en cuenta las necesidades del otro.
- Siempre hay que encontrar el momento y lugar oportunos para asegurarnos que la persona tiene una buena actitud para escuchar la verdad y asimilarla sin sentirse dañada.
Hay que tener claro que la persona sincera dice la verdad siempre, en todo momento, aunque le cueste, sin temor al qué dirán ya que hay que reconocer que vernos sorprendidos en la mentira es más vergonzoso, ¿o no?