Tu guía de psicología práctica
Nuestro país se encuentra en racha en cuanto al deporte este año. En este éxito tiene mucho que ver la autoconfianza que posea cada deportista para afrontar cada competición.
Carolina Garcia
06/08/2008
La autoconfianza se define como aquella fuerza que nos ayuda a realizar un movimiento, ejecutar un gesto o ganar. La autoconfianza siempre va unida a nuestra determinación, es decir, hasta dónde queramos llegar.
La base de la autoconfianza es las opinión que cualquier deportista tiene de sí mismo, lo que denominaríamos la autodefinición. Las opiniones son aprendidas y siempre pueden ser modificadas.
El primer paso para llegar a la autoconfianza sería identificar las opiniones del deportista sobre sí mismo. Preguntas como: "¿qué siento cuando va a comenzar un entrenamiento o una competición?" son fundamentales para comprobar si sus pensamientos limitan o sirven al deportista.
El segundo paso sería transformar los pensamientos u opiniones negativas en positivas, pasar de "no puedo" a "lo haré". Estos pensamientos se utilizan en forma de autoafirmaciones que se deben decir a sí mismos los deportistas.
En tercer lugar, el deportista debe crear una imagen a partir de las autoafirmaciones con el fin que el objetivo este claro en su mente.
La autoconfianza lleva al deportista a confiar en sí mismo, a comprender que si comete un error no quiere decir que haya perdido aptitudes, sino que hay una pérdida o exceso de confianza.