psicología práctica
Evita un accidente cardiovascular derivado de la emoción del fútbol con los siguientes consejos
Daniel Sanz Vargas
Que el fútbol pone nervioso a más de uno no es nada nuevo. Pero cuando los nervios derivados de un partido decisivo y demasiado igualado ocasionan algunos síntomas relacionados con el estrés, el corazón puede decir basta y lo que es un entretenimiento y una forma de evadirnos de nuestro día a día, puede derivar en un problema para la salud.
Nadie duda de los efectos beneficiosos que tiene el deporte sobre la salud. Sin embargo, la visualización de un partido de fútbol en el campo o en la televisión nos puede producir estrés y en peor medida, se puede convertir en una arritmia e incluso en un infarto de miocardio.
La relación entre este deporte y las afecciones cardiovasculares han sido objeto de investigación por parte de varios estudios que han confirmado la teoría de que un partido con un exceso de emoción, acompañado de otros factores, puede terminar siendo una experiencia fatal.
Por ejemplo, durante el Mundial del año 1998 celebrado en Francia un estudio inglés demostró que los infartos al corazón aumentaron un 25% entre los seguidores ingleses cuando Inglaterra perdió contra Argentina en la tanda de penaltis. En la misma línea, otro trabajo publicado en la revista British Medical Journal, reveló que en la cita del 2006 en Alemania, se registraron más de cuatro mil casos de infarto en los hospitales alemanes.
En resumen, se llegó a la conclusión de que ver un partido de fútbol con mucha carga de tensión puede llegar a duplicar el riesgo de padecer un accidente cardiovascular.
Según los expertos, el resultado del partido no es determinante para el desencadenamiento de un infarto. Sin embargo, la presión con la que vivimos los goles, los penaltis y las ocasiones fallidas provoca que aumenten la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
Para evitar que el furor de un partido de alta rivalidad, como los que vienen en estas fechas, se convierta en una nefasta experiencia, se recomiendan una serie de consejos, que eviten el estrés y las posibles afecciones en el corazón:
• Estirar las piernas con cierta frecuencia. Antes del partido podemos dar una pequeña caminata para relajar nuestros músculos.
• Levantarse en el descanso de los partidos y dar pequeños paseos para que la tensión acumulada no permanezca en nuestro organismo.
• El día del partido hay que realizar una comida ligera y tratar de evitar los alimentos grasos.
• Si el tabaco y el alcohol ya son factores de riesgo por sí solos, los días de partido mucho más, por lo que hay que evitarlos en la medida de lo posible.
• Beber una gran cantidad de agua y zumos, para evitar la deshidratación, ya que la tensión provoca sudoración y sequedad en la boca.
En medida de lo posible es muy recomendable ver estos espectáculos deportivos acompañados, no sólo, para que, en el caso de que sea necesario, puedan avisar rápidamente a los servicios sanitarios, sino porque se estrechan los lazos de amistad y familiaridad.
Sigue esta serie de consejos para evitar un disgusto, ya que la temporada se adentra en su fase más decisiva y la tensión para seguidores y aficionados empieza a hacer mella en el organismo.