pilates
El método Pilates forma parte del entrenamiento diario de bailarines de todo el mundo. Desde Mary Wigman hasta Tamara Rojo, bailarines de diferentes países y de diferentes especialidades se han beneficiado y se benefician del método.
ANA GONZÁLEZ
Desde que Rudolf Von Laban tomó su primera clase con Joseph H. Pilates millones de bailarines han utilizado este método para mejorar su rendimiento, así como la belleza de sus gestos y la precisión en la ejecución de las piezas bailadas.
Objetivo cumplido... ¡sin lesión!
Es impresionante ver la figura de un bailarín en movimiento o en una determinada postura, la precisión del gesto, la belleza... La dificultad y versatilidad de las piezas bailadas solicitan del bailarín plena dedicación. Su cuerpo es un instrumento para la representación de cierto número, en detrimento, muchas veces de las necesidades de su cuerpo. Aprender a cubrir las expectativas de la función respetando la sana funcionalidad del cuerpo es lo que el método Pilates proporciona al bailarín que lo practica.
Flexibilidad, ¿a qué precio?
El desarrollo muscular compensado es necesario para prevenir el desgaste prematuro de las articulaciones. La flexibilidad es necesaria para conseguir grandes aperturas, pero muchas veces esta flexibilidad no va acompañada de fuerza y en las posiciones forzadas, en lugar de ser el músculo el que sujeta la articulación, es el ligamento; por lo que el riesgo de lesión y las "deformidades" en ciertas articulaciones son más frecuentes de lo que deberían. Un ejemplo es el "juanete" como consecuencia de una mala carga sobre el dedo gordo del pie cuando las bailarinas de clásico se ponen en puntas.
El trabajo de la flexibilidad en Pilates se realiza de dos maneras: de forma pasiva, con estiramientos, y de forma activa a través de la contracción excéntrica, que es la manera que tiene el músculo de contraerse, de hacer fuerza, al mismo tiempo que se estira.
Mayor rendimiento
La respiración costal posterior es la mejor respiración que un bailarín puede realizar durante su actuación, ya que asegura la sujeción del centro corporal (zona abdominal, lumbar y pélvica) sin disminuir la oxigenación.
La fuerza
Muchas veces los bailarines no quieren entrenar la fuerza porque esto generalmente se asocia a acortamiento muscular y, por tanto, a menor flexibilidad. El entrenamiento a través de la contracción excéntrica, como se hace en pilates, asegura este aumento de fuerza y de flexibilidad al mismo tiempo.
El giro
El fortalecimiento de la región abdominal en coordinación con la acción del resto de los músculos del centro del cuerpo (dorsolumbar y caderas) es la pieza clave necesaria para conseguir hacer todas las piruetas o giros que el bailarín se proponga asegurando la calidad y simetría del gesto.
Disociar: aprender a mantener una parte del cuerpo estable mientras otra se mueve o hace mucha fuerza no siempre es innato. Muchos bailarines o bailaores necesitan tomar conciencia de esto para que, durante un zapateado, por ejemplo, no se mueva la cabeza.
Por todo esto y mucho más, el método Pilates está incluido ya en la asignatura de Técnicas Corporales dentro del grado superior del Conservatorio de Danza de Madrid.