pilates
Abdominales, pectorales y flexión de columna para los saltos de trampolín.
ANA GONZÁLEZ CASTRO
La flexibilidad de la columna en flexión (hacia la posición fetal) es algo natural en los niños y se va perdiendo con las costumbres sedentarias y las actividades en bipedestación (de pie). Sin embargo, mantener esta flexibilidad es una garantía de salud y la cualidad que hace posible muchos de los espectaculares movimientos de nuestros deportes más acrobáticos.
Con este ejercicio en la piscina puedes aumentar la flexión lumbar y dorsal de la columna y fortalecer tanto los abdominales como los pectorales y la musculatura de los brazos.
Colócate de frente al bordillo. Las manos apoyadas en el mismo con los dedos dirigidos hacia delante. Los brazos flexionados. El cuerpo bien estirado con las piernas en prolongación o ligeramente por delante, sin tocar la pared de la piscina.
El ejercicio consiste en:
1. Estirar los brazos elevando el cuerpo estirado.
2. Doblar el cuerpo y seguir levantándolo en forma de "C" mayúscula.
3. Aguantar la posición 2 segundos.
4. Bajar el cuerpo sin doblar los brazos
5. Doblar los brazos para volver a la posición inicial.
Repeticiones: de 6 a 8.
Respiraciones: inspira al estirar los codos y espira al elevar el cuerpo en forma de "C". Inspira al bajar el cuerpo sin doblar los brazos y espira para doblar los brazos recuperando la posición inicial.
Recomendaciones:
- Elevar el cuerpo contrayendo la musculatura abdominal hacia dentro y hacia arriba
- Juntar fuertemente las piernas.
- Mantener los hombros colocados, alejados de las orejas, durante todo el recorrido.
- Practicar antes los ejercicios de triceps en el agua y el nivel principiante de entrenamiento.