pilates
Utiliza este accesorio para eliminar la tensión de los hombros y el cuello.
FERNANDO MOLINS SÁNCHEZ
Dentro de las modalidades de finalización de clases se suele emplear en muchas ocasiones la terminación con ejercicios suaves y sencillos hechos en la pared. Éste lo realizaremos mediante la utilización de unas pesas, elemento muy útil para relajar los hombros.
El ejercicio comenzará de pie, de espaldas a la pared con todo el torso apoyado en la misma. Como es un ejercicio de finalización y pretendemos que sea para relajar, permitiremos que los talones se separen ligeramente de la pared (apenas 3-5 centímetros) y las piernas quedarán separadas a la anchura de las caderas, abrazando la línea media. Con esta posición favorecemos la estabilidad del tronco al tiempo que facilitamos el apoyo de toda la columna en la pared.
Desde esta posición, con una pesa en cada mano (pequeñas pesas de no mas de 1 kilo), comenzaremos a articular la columna vértebra por vértebra como si estuviéramos realizando un Roll up en la pared separando de la misma hasta los ángulos inferiores de los omoplatos. Mantener esta posición, dejando los brazos relajados, ya provoca una relajación de hombros ya que se mantienen en descarga, sin el efecto de la fuerza de la gravedad. La utilización de las pesas favorece aún más este factor.
A partir de aquí podemos realizar todo tipo de ejercicios de péndulo con los brazos, como por ejemplo llevarlos de un lado a otro, de delante atrás o haciendo círculos en un sentido y en otro. Todos estos movimientos se harán en principio en recorridos cortos, aumentando progresivamente y finalizando de nuevo con una disminución del rango de movimiento hasta parar. Cada uno de los movimientos que haga será durante 30-40 segundos aproximadamente.
Una vez finalizadas todas las modalidades regresaremos a la posición de inicio volviendo vértebra por vértebra hasta quedar erguidos y con toda la espalda apoyada en la pared.