Tu guía de pilates
Esta máquina aumenta el equilibrio, la fuerza, la tensión fascial y la flexibilidad. Mejora los mecanismos de control postural normal previniendo las descompensaciones musculares.
GERMÁN ROMERO
20/02/2008
El rulo es otro de los aparatos pequeños que se pueden utilizar para enriquecer los ejercicios del método ofreciendo una superficie inestable de forma cilíndrica que pone a prueba la estabilización y equilibrio del cuerpo. También se utiliza para hacer estiramientos y fortalecer los músculos de forma dinámica.
Debido a su forma cilíndrica estimula de forma constante las reacciones de equilibrio activando así la musculatura estabilizadora (profunda) y, de forma secundaria a la estabilización, trabaja la musculatura movilizadora (superficial) con lo que se mejora la postura y el movimiento correcto desde el "centro". De esta manera se pueden mejorar los malos hábitos posturales debido a los desequilibrios musculares, ya que nos obliga a reprogramar los patrones de movimiento desde el ejercicio consciente y controlado.
Se puede usar para asistir o dificultar los movimientos deseados según las necesidades de cada persona. Aparte de todas las ventajas que tiene, el rulo es una de las maneras más divertidas de trabajar en Pilates por sus múltiples posibilidades.
El rulo también es práctico para realizar un auto masaje o liberación fascial. Aprovechando el peso del cuerpo y "rodando" los músculos por encima de él, éstos se relajan y alargan, con lo que se consigue ganar en flexibilidad y amplitud en el rango de movimiento.