pilates
Uno de los secretos del método Pilates consiste en trabajar desde el centro del cuerpo: la llamada mansión del poder o "Power House"
Fernando Molins
Toda persona que haya acudido alguna vez a clase de Pilates, o en su defecto que haya oído o leído algo sobre el método, seguro que sabe de la importancia del abdomen en la correcta realización de los ejercicios. Pero es importante contraer la musculatura abdominal apropiada para una buena ejecución; concretamente, aprender a activar el músculo transverso abdominal.
La musculatura abdominal está compuesta por el recto anterior del abdomen que trabaja en el movimiento de flexión del tronco (elevación de éste cuando la persona está tumbada), los músculos oblícuos mayores y menores cuya contracción se produce en los movimientos de rotación del tronco y el músculo transverso del abdomen con una función de sujeción de las vísceras abdominales, aumento de la presión intraabdominal y colaborador en los movimientos de espiración.
"Abdomen dentro y arriba". Mediante esta frase tan empleada en las clases de Pilates se consigue dar una indicación de contracción del músculo transverso abdominal a la persona que está recibiendo la sesión. En todos los ejercicios del método será imprescindible realizar esta acción durante toda la ejecución del mismo.
La contracción del músculo transverso del abdomen, así como el aumento de la presión intraabdominal producida por ésta, son la base de la que parte la acción de alargamiento, uno de los objetivos principales que se persigue en la realización de un buen Pilates.