Tu guía de pilates
Sopréndele con una clase de Pilates... ¡en pareja!
ANA GONZÁLEZ
12/02/2008
Practicar Pilates en parejas es una forma entretenida, curiosa y muy divertida de compartir el gusto por el ejercicio y el bienestar. Resulta divertido y lúdico al mismo tiempo porque aprendes sobre tu cuerpo y sobre cómo utilizar tu fuerza para ti y también para ayudar al otro a conseguir un objetivo.
La interacción entre los dos es el componente diferencial de estas clases que beneficia tanto a nivel físico, psíquico como emocional.
Un mismo ejercicio es realizado por los dos componentes de la pareja al mismo tiempo y compartiendo un punto de contacto, que pueden ser las manos, los pies o la espalda, un accesorio o un aparato común. Esto hace que las fuerzas que ejerce uno repercutan en el otro y, en este momento, el ejercicio se convierte en un juego en el que los dos experimentáis y compartís diferentes sensaciones al mismo tiempo. Esta es una de las razones por las que mejora la comunicación, ya que se establece un "diálogo kinestésico y sensorial" durante la sesión que también repercute positivamente en la comunicación verbal.
Se puede practicar en suelo o con los aparatos.