Tu guía de pilates
Cómo facilitar un ejercicio compartiéndolo con un compañero.
ANA GONZÁLEZ CASTRO
22/08/2008
Volvemos al ejercicio "la centena" para darte un truquillo con el que puedas hacerlo más fácilmente.
En "la centena", una de las dificultades con las que primero nos encontramos es poder mantener las piernas estiradas hacia el techo o a 45º manteniendo el abdomen dentro.
Apoyando tus pies con los pies de un compañero tendréis una ayuda mutua que aligerará la fuerza que la región abdómino -lumbar debe hacer para sujetar las piernas. Así podrás concentrarte mejor en la respiración costal lateral y posterior. Puedes flexionar las rodillas si lo necesitas y es recomendable cuando se padecen dolores lumbares por sobrecarga.
Cuando coordines bien el movimiento de los brazos con la respiración y la contracción abdominal, prueba a coordinar tu respiración con la de tu pareja. A los beneficios físicos del propio ejercicio se suma la mejora en la comunicación kinestésica (a través del movimiento).
Si tu amigo/a está de vacaciones siempre puedes utililizar una superficie de apoyo como ayuda, tal como una pared.
¡Pruébalo y disfruta!