Tu guía de nutrición / dietas
Esta dieta es tan simple como sus inexistentes fundamentos científicos.
PILAR RIOBÓ
02/06/2008
Consiste en alimentarse exclusivamente con pomelo durante tres días a la semana y con una alimentación variada y amplia, incluyendo dicha fruta, el resto.
Esta dieta, como otras similares, supuestamente mágicas son, en definitiva, dietas de semiayuno, que sólo puede seguirse durante un breve lapso de tiempo sino es a costa de sufrir grandes déficits nutritivos. Ademas puede suponer una importante perdida de masa magra.
Buscar virtudes milagrosas para adelgazar en alimentos como el pomelo, limón, ajo o una sopa de vegetales es una vil manera de embaucar al obeso. Son dietas cuya efectividad no radica en tales alimentos, sino en aquellos que se dejan de aportar. Efectivamente, la limitación en la ingesta las convierte en dietas adelgazantes pero muy deficitarias o incompletas: causantes de enfermedad o agravando patologías preexistentes.
La dieta del pomelo contrinuye a una deficiencia de calcio, quebrando la salud de nuestros huesos. Ambas dietas pueden desencadenar un ataque de gota en quienes tuvieran el ácido úrico elevado.
Es más, el peso perdido se recuperará facilmente al volver a la alimentación habitual, pero permanecerán los perjuicios que se hayan podido causar al organismo: sobretodo la pérdida de masa muscular.