nutrición / dietas
A pesar de que aparentemente son prácticamente idénticos, en realidad no lo son. Te enseñamos a diferenciar un huevo ecológico de uno convencional
Alfonso Ortega
Lo que distingue antes que nada un huevo ecológico es su etiqueta o envoltorio, que indica y garantiza que en la elaboración de dicho producto no se ha utilizado ningún elemento químico ni de origen artificial, al tiempo que asegura que nos encontramos ante un producto selecto que ha superado estrictos controles de calidad. Esto no ocurre con los huevos convencionales, en cuya producción sí se han empleado abonos químicos y plaguicidas. La siguiente diferencia, más evidente, es el precio. Los productos ecológicos suelen tener un precio más elevado que los que no lo son.
Las gallinas que producen huevos ecológicos no han sido tratadas con antibióticos ni tampoco se les ha suministrado hormonas, lo que influye en la calidad del producto. Por el contrario, en el caso de los huevos industriales, las gallinas se encuentran encerradas en jaulas, expuestas las 24 horas del día a luz artificial, y sometidas a distintas técnicas, como la muda de plumas, destinadas a acelerar el ciclo de puesta en el caso de que disminuya su rendimiento.
EnterBio , el supermercado online de productos ecológicos, comercializa todo tipo de alimentos de este tipo y, por supuesto, los huevos no podían faltar. En su tienda puedes encontrar huevos ecológicos de la marca Avega, procedentes de gallinas alimentadas con piensos elaborados al 100% de cereales ecológicos certificados y criadas en granjas dotadas de amplios espacios naturales para el esparcimiento de los animales. Una caja de media docena cuesta 2,24 euros.