nutrición / dietas
Esta fruta contiene una elevada concentración de polifenoles antioxidantes y unas buenas características nutricionales.
Ana Almendro Franco
La granada es una fruta de sabor agradable y color atractivo que nos ofrece un alimento con importantes propiedades nutricionales y terapéuticas. En oriente es considerada como un símbolo de amor y fecundidad, para el pueblo judío era símbolo de concordia y los árabes sentían tal fascinación por ella que incluso le pusieron su nombre a la ciudad de Granada.
Su riqueza nutritiva se debe a la presencia de compuestos fenólicos y de los antocianos que son los responsables de su atractivo color rojo y los taninos de su sabor astringente mientras que los elagitaninos y, en menor proporción, los antocianos le confieren propiedades antioxidantes.
Y al estar compuesta en su mayoría por agua y azúcares es baja en grasas y proteínas. Además contiene potasio y una escasa concentración de sodio, por lo que, le confieren propiedades diuréticas y depurativas. Su consumo es muy adecuado para la gente que padezca gota, obesidad o hipertensión.
También presenta cualidades antisépticas y antiinflamatorias debidas a presencia de los ácidos cítrico y málico.
Formas de consumirla
Este alimento se comercializa poco, ya que su difícil pelado y desgranado la hace más vulnerable frente a otras frutas. Por eso, sería recomendable distribuirla de otras fomas.
- Zumo: en EE.UU ya se comercializa y en España se está investigando productos elaborados con el zumo de granada.
- Gelatina: se sumarían los beneficios de la gelatina y del zumo de granada.
- Jaleas: perdería cierto valor nutricional pero no el color ni el sabor.