Tu guía de nutrición / dietas
La colocación de un balón en el estómago, mediante una endoscopia, puede ayudar para el tratamiento de la obesidad.
PILAR RIOBÓ
11/01/2008
Con la epidemia de obesidad que nos invade, hay la necesidad de encontrar nuevas soluciones a esta enfermedad que ya se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la Salud Pública.
Una de las soluciones que se han buscado y que se han publicitado en los medios consiste en disminuir la capacidad del estómago y así favorecer la sensación de saciedad. Ello se realiza con la cirugía de la obesidad, es decir, realizar una operación para eliminar parte del estómago. Otra opción novedosa, y sin necesidad de cirugía, es colocar un balón dentro del estómago que produce una sensación constante de saciedad, con la finalidad de que la persona ingiera menos alimentos y con ello consiga adelgazar.
El balón desinflado se introduce por la boca y es guiado mediante un endoscopio hasta el estómago. Una vez allí se rellena el balón con suero junto con un colorante azul en una cantidad entre 400 a 600 cc. que queda retenido dentro del balón gracias a una válvula que impide que se vacíe. La técnica se realiza de manera ambulatoria y con una leve sedación. El balón queda flotando libremente dentro del estómago e impide la ingesta excesiva de comida. Durante las primeras semanas son muy frecuentes las náuseas y los vómitos porque el paciente no se adapta a una alimentación adecuada a su nueva situación. Se recomienda que se retire antes de seis meses para evitar que el ácido gástrico debilite las paredes del balón y pueda desinflarse. El balón se retira con una pinza por el mismo procedimiento endoscópico que se colocó.
La pérdida de peso dependerá del peso inicial de la persona, oscilando entre 10 a 20 kg. de promedio al final de los 6 meses. Esta pérdida es eficaz siempre que se incorpore dentro de un programa coordinado de modificación de la conducta alimentaria y de los hábitos de vida. Si el paciente no ha sido capaz de comprender estos preceptos, con seguridad recuperará parcial o totalmente los kilos perdidos. En general, entre el 30-50 % de los pacientes recuperan su peso perdido en los 6 meses siguientes a la retirada del balón. Al fin y al cabo, si no tenemos un impedimento para comer normalmente, lo habitual es que a largo plazo se recuperen los kilos perdidos. Lo difícil del tratamiento de la obesidad no está en perder peso en pocos meses, sino el mantenimiento a largo plazo. Y en esto, no hay garantías de que un tratamiento con un balón durante 6 meses vaya a servir de mucho a largo plazo. En cualquier caso, la indicación de la colocación de un balón intragástrico debe hacerla un profesional cualificado, experto en obesidad, que evaluará la enfermedad en todo su contexto, las perspectivas reales de éxito, la atención a las posibles complicaciones y el seguimiento ulterior tras la colocación del balón y su retirada.
Esta técnica tampoco está totalmente exenta de complicaciones, que aunque son poco frecuentes, pueden ser muy graves, sobre todo si el balón se desinfla y progresa hacia el intestino con posibilidad de obstrucción intestinal, que es un cuadro grave que precisa de intervención quirúrgica urgente.