Tu guía de nutrición / dietas
Existen varios tipos de diabetes. A continuación explicamos las características de los dos tipos más frecuentes.
PILAR RIOBÓ
04/11/2007
Diabetes Mellitus Tipo 1
Es el tipo previamente llamado insulino-dependiente o diabetes del joven. Se caracteriza por un déficit absoluto de insulina, por lo cual se precisa de la administración de ésta hormona para evitar la cetosis y conservar la vida. Su origen es autoinmune, interviniendo factores genéticos (hay una predisposición) y ambientales (se han implicado diversas infecciones virales), que producen una lesión de las células beta del páncreas. Esta destrucción de las células beta conduce, habitualmente a un déficit absoluto de insulina.
Aparece generalmente en la juventud. Sin embargo, también puede presentarse a edades posteriores de la vida. Hay propensión a la cetosis. Se distinguen dos subtipos:
Subtipo 1A: origen autoinmune
Subtipo 1B: diabetes idiopática
Diabetes Mellitus Tipo 2
La diabetes mellitus tipo 2 es el tipo más frecuente. Supone el 85-90% de los casos de diabetes. La causa de la hiperglucemia radica en que la insulina no es eficaz para lograr introducir la glucosa dentro de las células; es decir, hay una menor utilización periférica de la insulina (resistencia insulínica). Muy frecuentemente se asocia a la obesidad, hipertensión e hipercolesterolemia, formando parte del llamado síndrome metabólico, el cual se relaciona con una alta probabilidad de desarrollar problemas cardiovasculares. Este tipo de diabetes no muestra propensión a la cetosis. Puede precisar la administración de insulina para normalizar la glucemia, pero no es necesaria para evitar la aparición de cetosis y conservar la vida.
La prevalencia de la diabetes tipo 2 esta aumentando de forma rápida, en relacion con el aumento de la esperanza de vida, la obesidad y la vida sedentaria. A menudo es asintomática, pero puede inducir complicaciones metabólicas crónicas, por afectación de las arterias del corazón, de las cerebrales y de los miembros y también a nivel de la retina, del riñón y de los nervios.
Debido a la resistencia a la insulina, las células beta pancreáticas secretoras de insulina intentan compensar esta resistencia de los tejidos, aumentando la secreción de insulina por el páncreas. Pero llega un momento en que las células se agotan y se eleva la glucosa en sangre.