Tu guía de nutrición / dietas
Una dieta saludable puede ayudar a prevenir el cáncer.
PILAR RIOBÓ
02/11/2007
En la génesis de los tumores, además de los factores genéticos, también pueden influir los factores ambientales. La relación más clara es la establecida entre el tabaco y la aparición de cáncer de pulmón, laringe y vejiga.
También se han involucrados factores dietéticos. En los alimentos puede haber sustancias que favorezcan el desarrollo de tumores. La aparición o no de los mismos depende de la dosis, el tiempo de consumo y la predisposición genética. Las aflatoxinas, producidas por mohos, ya no constituyen un problema debido al control sanitario de los alimentos. Los ahumados pueden contener hidrocarburos policíclicos o benzopirenos que podrían ser carcinogénicos con una ingesta muy frecuente.
En los estudios epidemiológicos se ha visto una relación entre una mayor frecuencia de cáncer de colon y de intestino con un consumo bajo de fibra y alto en proteínas y grasas animales. Los cánceres de mama y de útero se relacionan con una dieta rica en grasas y con la obesidad.
Por otra parte, también en los alimentos se encuentras algunas sustancias protectoras con capacidad antioxidante, que contrarrestan la formación de radicales libres y que se encuentran principalmente en las frutas, verduras y hortalizas.
Por lo tanto, para la prevención del cáncer se recomienda tomar frutas y verduras frescas a diario (recuerda: cinco raciones a día), y una dieta rica en fibra, con legumbres y cereales integrales. Es importante además disminuir el consumo de grasa animal y evitar la obesidad. También se debería limitar el consumo de bebidas alcohólicas y de alimentos ahumados, salados y curados.