Tu guía de nutrición / dietas
La hipoglucemia se caracteriza por cifras de glucosa en sangre anormalmente bajas, generalmente inferiores a 45 mg/dL (2,5 mmol/L), junto con síntomas clínicos compatibles y que remiten con la administración de glucosa.
PILAR RIOBÓ
31/03/2008
El organismo mantiene normalmente la concentración de glucosa en sangre dentro de un estrecho margen. Los valores bajos de azúcar llevan al funcionamiento incorrecto de muchos de los sistemas orgánicos. El cerebro es especialmente sensible a los valores bajos porque la glucosa es su principal fuente de energía y su funcionamiento puede verse alterado. En caso de glucemia baja, se estimula la secreción de las hormonas que elevan la glucemia: noradrenalina, esteroides, glucagón. Esto provoca, a su vez, la liberación de azúcar por parte del hígado para elevar y normalizar su concentración en sangre.
La causa más frecuente de hipoglucemia es un desequilibrio entre la medicación (antidiabéticos orales o insulina), la ingesta y el ejercicio en un paciente diabético. Pero hay también otras posibles causas, no relacionadas con la medicación anti-diabética, que se pueden clasificar en 2 grupos:
a) Hipoglucemia de ayuno: generalmente producida por un aumento de utilización de la glucosa debido a un exceso de insulina en plasma. Esta insulina puede ser de origen endógeno o exógeno. También puede darse por un fracaso de la secreción de las hormonas que aumentan la glucosa (contrarreguladoras) o por disminución de la producción hepática de la glucosa. Es el caso de los tumores de las células beta del páncreas (insulinomas), que producen una secreción excesiva de insulina. La hipoglucemia que se presenta por el alcoholismo casi siempre se asocia al ayuno durante su ingestión.
b) Hipoglucemia reactiva (o inducida por las comidas): se observa con frecuencia en enfermos a quienes se les realizó cirugía con resección de parte del estomago y, como consecuencia, se produce una absorción excesivamente rápida de la glucosa que estimula la liberación excesiva de insulina. Por lo tanto, la hipoglucemia aparece después de la ingesta.
Los síntomas clínicos de hipoglucemia incluyen temblor, palpitaciones, ansiedad, hambre, sudoración profusa y síntomas derivados de la falta de glucosa al cerebro, como confusión, debilidad, alteraciones del comportamiento, cefalea, mareos, alteraciones visuales (visión borrosa y visión doble), dificultad para hablar e incluso convulsiones y coma.
En cuanto al tratamiento, es evidente que primero hay que identificar la causa de hipoglucemia y hacer un tratamiento dirigido a la causa. Para la recuperación de los síntomas neurológicos es necesario normalizar la glucosa plasmática mediante la administración de glucosa, por vía oral o parenteral.
En las hipoglucemias reactivas o post-ingesta es fundamental el tratamiento dietético y la restricción de hidratos de carbono de absorción rápida, especialmente el azúcar y ciertos alimentos como el arroz o el pan blanco. Se recomienda realizar comidas frecuentes y de pequeña cuantía.