nutrición / dietas
Es la enfermedad intestinal crónica más frecuente, ya que afecta a una de cada 200 personas, pero a menudo está infradiagnosticada.
PILAR RIOBÓ
La enfermedad celíaca es también es conocida como intolerancia al gluten, ya que esta sustancia provoca una reacción de tipo alérgico a nivel intestinal. Esta reacción produce cambios del intestino, principalmente aplanamiento y atrofia del mismo, con alteración de su función y mala absorción de nutrientes. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, la avena, el centeno y el triticale (híbrido de trigo y centeno).
En algunas estadísticas, realizadas sobre todo en donantes sanos, parece que la incidencia de esta enfermedad puede llegar a una frecuencia mucho más alta, hasta una de cada 100 personas, ya que incluye ciertas formas asintomáticas. Si nos referimos a personas con problemas intestinales como estreñimiento o diarreas, afecta a una de cada 20.
Aunque se consideraba que la intolerancia al gluten era "cosa de niños", ahora sabemos que puede afectar a cualquier edad. Debido a la existencia de formas asintomáticas, existen muchos casos sin diagnosticar. Como se ha dicho, los casos conocidos son solo la punta visible de un gran iceberg. La enfermedad puede aparecer a cualquier edad. En los lactantes los síntomas no empiezan hasta que no se introduce el gluten en la dieta. Los síntomas típicos son pérdida de peso, retraso del crecimiento, diarrea con heces voluminosas, pastosas y brillantes (debido a la presencia de grasa no absorbida), distensión o dolorimiento abdominal. Sin embargo, hay muchos cuadros menos típicos que presentan pocos síntomas, o deficiencias nutricionales de intensidad variable, desde una ligera anemia por déficit de hierro, hasta un retraso del crecimiento, o incluso estreñimiento. Dependiendo del tiempo de evolución del síndrome de malabsorción, puede dar otros síntomas como sensación de hormigueos por déficits vitamínicos, irregularidades del ritmo menstrual, abortos, depresión... Hay que destacar que en los últimos años está cambiando la forma de presentación de la enfermedad, disminuyendo la frecuencia de los cuadros "clásicos" y aumentando los casos atípicos o poco sintomáticos, en familiares o en pacientes de riesgo (diabetes de tipo 1, con otras enfermedades autoinmunes...). La enfermedad tiene una base genética, por lo que se puede dar más de una caso en la misma familia.
Cuando la clínica es sugestiva de la enfermedad, para el diagnóstico se realizan análisis de sangre que determinarán si existe malabsorción intestinal, con disminución de los valores de proteínas, hierro y vitaminas. En caso de sospecha también se pueden realizar ciertos análisis específicos para la determinación de los anticuerpos específicos de la enfermedad: los anti-gliadina, anti-endomisio y anti-transglutaminasa. Pero siempre se debe confirmar el diagnóstico mediante la realización de una toma de una muestra de intestino (biopsia intestinal) mediante una endoscopia digestiva, que tras el estudio microscópico mostrará el rasgo característico de aplanamiento de las vellosidades intestinales. El diagnóstico se confirma definitivamente con la mejoría de los síntomas a las pocas semanas de iniciar una dieta sin gluten.
El tratamiento consiste en excluir de la dieta todos los productos que contengan gluten, y este tratamiento ha de mantenerse de por vida. La exclusión del gluten logra la normalización de los cambios de la mucosa intestinal que producen la malabsorción de nutrientes. La dieta ha de ser estricta sin gluten ya que las violaciones continuadas, aunque sean pequeñas, pueden ocasionar problemas a largo plazo. Aunque en teoría la dieta sin gluten parece algo sencillo, en la práctica constituye un verdadero reto, bien porque muchos alimentos manufacturados contienen gluten, bien por contaminación con harina de trigo de alimentos que de forma natural no debieran contener gluten.
El celíaco debe basar su alimentación en productos naturales como frutas verduras hortalizas, legumbres y cereales sin gluten como arroz y maíz. También puede tomar leche, carne, huevos. Deben evitarse los alimentos envasados o precocinados que pueden contener gluten en su preparación (por ejemplo frutas en almíbar, embutidos....).
Hay que destacar la importante labor que realizan en este campo las asociaciones de pacientes celíacos, que elaboran listados de alimentos según su contenido en gluten, y además ofrecen asesoramiento a enfermos y familiares. Otra de las funciones de las asociaciones de celiacos es informar dónde poder comprar alimentos sin gluten con garantía, y con todo ello, facilitar que el celíaco pueda llevar una vida normal.
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6. 06/09/2010 Eugenia Sánchez de la Barquera
y que pasa si se tienen los síntomas, pero lo que me hace daño es lo que se supone que no tiene gluten, como los lácteos, embutidos, todo tipo de carnes y leguminosas? esa es una enfermedad contraria a la celiaca? porque he tenido los mismos síntomas de cansancio, dolor de articulaciones, sensación de hormigueo y abultamiento de abdomen por mucho tiempo hasta que me di cuenta que esos alimentos y el evitarlos me hacía evitar los síntomas también, será alguna enfermedad relacionada con la celíaca?
5. 03/03/2010 Elisa
hola soy Elisa, yo he sufrido hace año de aftas recurrentes y gigantes. desde niña. pero al principio fueron 5 al año ahora estos últimos años tenía todos los meses del año y estos ultimos 4 meses todos los días, sanaban unas y salian otras. nunca tuve diarreas pero si era anemica cronica y deficiente en vit b12 por lo que temblaba mucho. ahora surge que soy celiaca y he dejado de comer todo aquelllo con gluten y voy contando los días ya sin aftas.aunque la biopsia da positivi los analisis clinicos negativos y normales. yo igual me siento mucho mejor.por ahi a alguien le ayuda mi historia.
4. 19/11/2009 Bianca
Mil gracias por el artículo, es breve, pero conciso y completo. También soy celiaca y me diagnosticaron hace poco más de seis anos. Excepto por el dolor de articulaciones, al momento del diagnóstico mis sintomas eran similares a los de Viktoria (Comentario 3), aunque claro, yo era mucho más joven (tenía 26 anos). Cuando excluí el gluten de mi dieta mi salud general comezó a mejorar gradualmente y también perdí mucho peso. Recientemente, sin embargo, noté nuevamente un aumento de peso. Me realizaron varios estudios, pero no resultó nada concreto. Mi médico me ha dicho que puede tratarse de un síndrome que afecta algunos pacientes celiacos adultos, quienes tienden a perder peso después de iniciar una dieta libre de gluten, pero tiempo después lo ganan de nuevo. Esto ocurre porque el intestino empieza a recuperarse del daño producido por el gluten y la absorción de nutrientes vuelve a normalizarse. El problema es que muchos de nosotros nos quedamos acostumbrados a comer un poquito de más, porque de inicio no aumentabamos... Por otro lado, parece ser que algunos productos comerciales "libres de gluten" pueden ser más altos en calorías que sus contrapartes con gluten... Así que ahora estoy sufriendo nuevamente para volver a estabilizar mi peso, pues para eso, no hay mejor remedio que cerrar la boca...
3. 07/11/2009 Viktoria
Tengo 45 años desde hace 3 sé que soy celíaca. Mis síntomas eran poco específicos: estreñimiento, dolor en articulaciones, sobrepeso, cansancio.... Lo descubrí por casualidad, tengo una sobrina celíaca y decidí comer sin gluten una temporada por solidaridad con ella. De repente me encontré fenomenal, me sentia llena de energía, adelgacé un montón y desapareció el dolor de las rodillas (me habian confirmado que era artrosis y pretendian medicarme de por vida). Finlmente me hice las pruebas y apareció mi intolerancia al gluten. Para mi ha sido una bendición descubrir que soy celíaca porque me ha cambiado la vida.
2. 28/06/2009 Jose A
Hola buenas.Haber os comento. En principio me descubrieron intolerancia al trigo y a la clara de huevo(que por lo que me dice el medico no es lo mismo que intolerente al gluten),en mi caso esta intolerancia me provoca una gran cantidad de gases,los cuales apenas puedo explusar y me hacen tener siempre el vientre inchadisimo.Los medicos me quitaron de mi dieta todas las harinas(todas porque me comenta que,no me puedo fiar de los fabricantes) y la clara de huevo,el caso que despues de 1 año y algo con dicha dieta, sigo esactamente igual,hace poco me repitieron los analisi y ahora me da que ya No soy intolerante a la harina de trigo,pero si al pescado blanco y a la clara de huevo,yo creo que hay algun compuesto de los alimentos con el que no damos y eso es lo que me hace daño. El caso es que en un año y piko he perdido unos 8 kilos y en mi caso no eske estuviese sobrado de kilos,me gustaria que me comentaseis si sabeis de algun caso parecido. Mil gracias
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