estar en forma
Este ejercicio permite entrenar tus músculos pectorales de una forma segura y cómoda.
FELIPE ISIDRO
Posición de comienzo:
- Siéntate verticalmente, con los pies planos sobre el soporte o sobre el suelo.
- Manten la columna neutra y agarra los manillares de modo que tus antebrazos estén paralelos al suelo y los codos directamente por detrás de los manillares en el mismo plano.
- Manten los hombros hacia abajo, la barbilla hacia atrás y la cabeza erguida.
- Mantene la región sacra, la parte superior de la espalda y la cabeza en contacto con el banco (la región lumbar puede despegarse ligeramente de él) durante todo el movimiento.
Acción:
- Inspirar y permitir que los manillares vayan lentamente hacia el cuerpo flexionando los codos. Una vez que las manos estén paralelas al pecho, hacer una pausa, espirar, empujar los manillares, y volver a la posición de comienzo extendiendo los codos.
Puntos de atención:
Tu pecho debe permanecer erguido, los antebrazos paralelos al suelo, y los codos directamente por detrás de las manos.
Evita:
- Aplanar la región lumbar, sobreextender los hombros hacia delante o permitir que los codos bajen o suban durante alguna parte del ejercicio.
- Levantar los pies.
Variantes del ejercicio:
- Si la máquina lo permite, los brazos se pueden juntar durante el movimiento hacia delante aumentando la intensidad para el entrenamiento de los pectorales.
- Algunos aparatos permiten mover los brazos de forma alterna (resistencias desligadas). Con ello se requiere una mayor coordinación del movimiento y se consigue entrenar ambos brazos de la misma manera.
Puedes realizar tres o cuatro series de 12 repeticiones con un minuto de descanso entre series.