Tu guía de estar en forma
Muchas personas entrenan abdominales con el objetivo de rebajar grasa en esa zona. Nada más alejado de la realidad.
FELIPE ISIDRO
10/09/2008
De entrada, hay una realidad anatómica: la musculatura abdominal y el panículo adiposo no forman un todo, si no que constituyen diferentes compartimentos (Thomas y Reider, 1989; Katch, et al, 1984).
Por otro lado innumerables evidencias científicas demuestran que no existe ningún ejercicio que sea capaz de hacer desaparecer la grasa de una zona concreta. (Howley y Franks, 1995; McArdle y col., 1996,2004), es decir, la Utilización de la grasa corporal localizada no depende de entrenar a dicha zona mediante ejercicios.
Los ejercicios abdominales son ejercicios localizados y de un grupo muscular pequeño, que conlleva un bajo gasto energético (Brungart, 1993; Katch, et al, 1984 ).
Para rebajar grasa se deben realizar ejercicios que movilicen grandes masas musculares, capaces de tener un alto gasto de energía. Así, actividades aeróbicas como carrera, remo o bicicleta movilizan estas grandes masas musculares, así como ejercicios de tonificación o multiarticulares de pectoral, dorsal o piernas.
Combinando estos ejercicios y una dieta correcta y adaptada para cada uno podremos lograr rebajar la grasa hasta nuestro nivel genético ideal.
Debemos ejercitar los abdominales de forma correcta y continuada con el objetivo de tonificarlos para tener una buena estabilidad de la parte central del tronco, evitando muchos problemas de espalda y olvidar las falsas promesas estéticas.