Tu guía de estar en forma
Antes de lanzarte a las pistas, es importante realizar una preparación física y nutricional adecuada.
FELIPE ISIDRO
29/11/2007
El ejercicio físico en la nieve supone un esfuerzo importante en un ambiente en donde generalmente no se tiene todo a mano. Por esto, hay que programar las actividades previstas para esa jornada teniendo en cuenta aspectos como la comida, el tiempo que vamos a permanecer en la nieve, el estado físico en el que nos encontramos etc.
Así, es importante, por ejemplo, hacer una ingesta adecuada de alimentos y líquidos antes de iniciar el deporte y llevar agua y algún producto rico en calorías (chocolatinas, galletas, bocadillos, etc.) para tomar, si es necesario, en las pausas que conviene realizar durante el ejercicio en la nieve..
Además, aunque parezca innecesario porque está nublado, es de obligado cumplimiento aplicarse crema solar y usar lápiz labial de protección. En función de las características de nuestra piel se utilizará un factor de protección adecuado y se repetirá la aplicación las veces que sea conveniente en las zonas que queden expuestas.
Por otro lado, y como base para la prevención de lesiones y lograr un mayor rendimiento físico y mental, antes de calzarse la tabla o los esquís se deben realizar ejercicios de tonificación del conjunto músculo-ligamentario. Básicamente serán movimientos suaves repetidos similares a los que habrán de hacerse durante la actividad deportiva. Además, se harán ejercicios de movilidad articular, especialmente de los músculos de los miembros inferiores (cuadriceps, glúteos, isquiotibiales, etc.), abdominales, región lumbar y cervical.
A este respecto, hay que señalar que la articulación más propensa a las lesiones en este tipo de ejercicio físico es la rodilla, por lo que ayudará a prevenirlas el realizar movimientos de flexo-extensión, laterales (varo, valgo), circunducciones... Además, se recomienda que las primeras bajadas se hagan con suavidad, poniendo atención en la técnica de ejecución de giros y saltos para estimular la propiocepción articular.
Al finalizar la jornada, un último consejo, se debe realizar unos minutos de estiramientos suaves de aquellas zonas más sobrecargadas, con el fin de permitir una mejor recuperación.
El cuerpo es sabio y te lo agradecerá y la siguiente sesión será más segura y placentera.