estar en forma
El dolor cervical incapacita temporalmente cada vez a más personas. Aquí te explicamos los tipos básicos y sus causas.
FELIPE ISIDRO
Aunque hay más, podemos aquí distinguir dos tipos de dolores cervicales básicos según su origen y evolución:
- Dolor cervical agudo o tortícolis.
- Dolor cervical crónico.
Las radiografías suelen ser normales en la mayoría de los casos.
El dolor cervical agudo, o tortícolis, se instaura con rapidez, a menudo durante la noche, y se acompaña de una notable limitación de la movilidad de la cabeza, sobre todo hacia un lado. Dura poco tiempo y remite totalmente.
El dolor puede aparecer espontáneamente o tras un movimiento brusco del cuello, una larga exposición al frío o una mala postura mantenida.
El tratamiento debe consistir en reposo y aplicación de calor local. En ocasiones será preciso añadir analgésicos tipo paracetamol.
El dolor cervical crónico es habitualmente de poca intensidad, aunque puede provocar gran ansiedad. Es más frecuente en mujeres y puede persistir varios años. La movilidad está habitualmente conservada, pero los movimientos extremos generalmente provocan dolor.
En esta cervicalgia crónica hay que valorar las probables implicaciones de tensión emocional y stress.
Los ejercicios de estiramientos suaves primero y de tonificación con movimiento controlado y también de tensión mantenida después pueden ayudar a que los episodios de ambos tipos de cervicalgia vayan siendo cada vez menores.