estar en forma
Con la bici estática fortalecerás además tus piernas y preservarás tus rodillas de posibles lesiones.
Felipe Isidro
Siéntate sobre el sillín y coloca los pies sobre los pedales. Agarra el manillar, guardando una distancia entre las manos equivalente a la anchura de los hombros. Ajusta la altura del sillín de tal forma que, en la posición más baja de pedaleo, el talón toque ligeramente el pedal y la rodilla esté un poco flexionad. Mantén la espalda recta. Efectúa el movimiento como en una bicicleta convencional, realizando el movimiento cíclico con los pedales. La velocidad puede ser regulada a partir del movimiento de tus piernas. Haciendo uso del panel de control del aparato puedes regular la intensidad del ejercicio. Esta tipo de actividad te permite mejorar el sistema cardiovascular y realizar un buen trabajo de tonificación de las piernas si se realiza con intensidad media-alta. Procura que el movimiento sea regular y rítmico y mantén la columna alineada.