Tu guía de estar en forma
La piel del pecho en la mujer es muy fina y muy sensible. Al estar sometida a los cambios de peso y volumen, es más vulnerable y sufre más. También el músculo pectoral. Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar.
FELIPE ISIDRO
18/08/2008
Hay que tener cuidado con la piel de esta zona, ya que al cambiar con las variaciones de peso, puede quebrarse y perder firmeza.
Una de las razones por las que el pecho tiende a caer es ese cambio de peso. Pero otros como la edad, practicar ejercicio físico sin un sujetador adecuado, los cambios hormonales, la lactancia y los embarazos, son elementos que hacen que el pecho pierda su cualidad firme y tersa, y que acabe flácido.
Utilizando productos especializados para esta zona, ayuda mucho a mejorar el aspecto del busto, siempre y cuando se apliquen de forma habitual. Por otro lado, hay otras cosas que tú misma puedes hacer para que tu pecho esté más firme.
Lociones y cremas de algas y colágeno, las mascarillas tonificantes de pecho y escote, y los sueros con "efecto lifting", tersan de forma inmediata los tejidos. Recurre a exfoliantes una vez por semana, extendiéndolo suavemente y luego aclarándolo con una ducha de agua fría sobre el pecho y el escote.
Los ejercicios de tonificación fortalecen la musculatura pectoral y evitan la flacidez.
Aquí tienes algunos ejercicios.
Entrenando también los músculos situados entre tus escápulas, en la espalda, conseguirás levantar el pecho al adoptar una postura más erguida.
Cuando compres sujetadores, coge la talla adecuada y escoge los de tejidos naturales que transpiren adecuadamente. Cuando te sientes o andes o estés de pie, mantén siempre una postura adecuada, con la espalda erguida y recta.
Es mejor que duermas en cualquier postura excepto boca abajo.