Tu guía de estar en forma
Andar una forma excelente de ejercicio gratis, seguro y efectivo. Puedes practicarlo casi en todas las circunstancias y lugares y raramente ocasiona lesiones.
FELIPE ISIDRO
14/10/2008
Andar de forma regular es realmente una fuente de juventud.
Caminar mejora la flexibilidad en las piernas, aumenta la fuerza y la resistencia a la fatiga , y mejora el flujo sanguíneo y el retorno venoso, evitando así los edemas en los pies y la aparición de varices.
Caminar quema calorías y por ello puede ser un método junto con una adecuada dieta para controlar el peso.
Previene el inicio de la diabetes del adulto, reduce el dolor de las articulaciones con artrosis y también el dolor muscular. También refuerza los huesos evitando la osteoporosis, es decir la debilitación del hueso. También es útil para liberar tensión y reducir el estrés.
Este hábito repetido puede servir además de ayuda para abandonar el tabaco y controlar también el apetito y la clase de alimentos ingeridos ya que cuando alguien practica ejercicio de manera regular valora mas y conoce mejor el esfuerzo que supone estar en forma y quemar unas pocas calorías.
Puedes practicarlo 3 ó 4 días a la semana, entre 30 y 60 minutos y con una intensidad entre moderada y vigorosa, es decir a velocidad superior a un ritmo de marcha convencional, pero que te permita hablar con un posible acompañante.
Los medios necesarios son muy sencillos, necesitas un buen calzado, a ser posible específico para andar. Comprueba cómo es tu pisada. Mejor acude a la tienda a comprar las zapatillas por la tarde ya que es el momento del día en el que pie está más ancho.
Necesitarás también llevar ropa cómoda y apropiada y esto estará en función de la estación en que te encontres. Es aconsejable no elegir horas muy calurosas o muy frías para realizar tu caminata.
Como el periodo de duración no excederá de una hora no es necesario llevar bebidas encima, pero lo que si es aconsejable beber antes, es decir un vaso 20-30 minutos antes de empezar y otro vaso unos 5 minutos antes de comenzar.
Es conveniente elegir terrenos llanos en la medida de lo posible para poder mantener un ritmo constante y además los primeros cinco minutos deben ser de precalentamiento y estiramientos. También es conveniente elegir los terrenos blandos sobre los duros. Lo ideal son superficies de arena bien compactada como las que encuentras en caminos de montaña o en los parques.
Cuando el tiempo no te deje realizar tu caminata , como es el caso del mas duro invierno, puedes buscar en los pasillos ó espacios abiertos de zonas comerciales para poder practicar unos 15 minutos dos veces al día y no perder así la forma alcanzada.
Comienza ya y tu salud, física y mental, te lo agradecerá.