Tu guía de estar en forma
Esta actividad mejora la resistencia y, gracias al agua, evita lesiones.
FELIPE ISIDRO
18/12/2007
Si lo que más te gusta es correr ,pero no lo puedes hacer por falta de un terreno adecuado cerca de tu casa o miedo, o te encantaría nadar, pero no sabes o te cansas rápido, tu solución está en hacer aquarunning, una combinación fácil y práctica de ambos ejercicios que te evitará el mal rato de tragar agua o sudar.
Pero, ¿en qué consiste exactamente el aquarunning? Surgió hace años en países como Alemania y Estados Unidos y son movimientos de carrera realizados en el agua y en suspensión, es decir, se utilizan cinturones de flotación que te mantienen flotando para que no haya contacto con el suelo en ningún momento. Gracias a esta actividad se ejercitan todos los grupos musculares, desde el tronco hasta la columna vertebral o los brazos.
Más fácil que nadar
Para llevar a cabo esta práctica, no es necesario dominar la natación convencional, puesto que los movimientos se hacen en posición vertical.
Otra de las ventajas a la hora de trabajar tu cuerpo es que estos movimientos no suponen ningún impacto brusco, porque no existe contacto con el suelo. De este modo, se evitan lesiones o problemas que sí pueden surgir a la hora de correr al aire libre en articulaciones como las rodillas o los tobillos.
Los brazos pueden jugar un papel importante en la carrera acuática. Como el agua está a nivel de los hombros o del pecho, también se pueden utilizar ciertos materiales como guantes o mancuernas para, al mismo tiempo, ejercitar el tren superior. Para trabajar la fuerza a un nivel mayor se pueden usar tobilleras o lastres. Sin duda, una de las mejores actividades acuáticas.