Tu guía de embarazo
Las prendas de algodón u otros tejidos naturales deben ser amplias y de colores claros
MAYKA SÁNCHEZ
09/07/2008
En verano, con las altas temperaturas, los días llenos de luz y las vacaciones, la elección de un vestuario adecuado es fundamentalmente para sentirnos cómodas. Lo más importante es que la ropa sea holgada y nunca ajustada. Debe apoyarse sobre los hombros y nunca comprimir el cuerpo, especialmente las mamas y la cintura o el abdomen.
Los sujetadores han de ir adaptándose al paulatino aumento del volumen del pecho, por lo que es aconsejable en esta etapa elegir sujetadores especiales para embarazadas. Salvo que el médico indique lo contrario, no es necesario el uso de fajas. Hay que evitar en las piernas cualquier sistema de ajuste y compresión que dificulte el retorno venoso. Procure no permanecer mucho tiempo de pie y, siempre que pueda cuando esté sentada o tumbada, coloque las piernas en alto.
Los tejidos han de ser preferentemente naturales, como el algodón, que permitan la transpiración natural del cuerpo y nos alivien de la sensación de calor. Los colores también deber ser claros y alegres, propios de la estación estival y que además absorben mucho menos las radiaciones solares que los colores oscuros.
Otro elemento fundamental es el calzado, que, como la ropa, ha de ser esencialmente cómodo, amplio y con un tacón que no exceda los cinco centímetros. La loneta de algodón es ideal para zapatillas y playeros. Las sandalias de piel son también una buena opción, porque el pie va fresco y no comprimido. Para ir más vestidas, podemos elegir algún modelo un tanto sofisticado y con un poquito de tacón.